Fernando de Rosa “El Gobierno suspende también en Septiembre”

Acaba el mes de agosto y llega el momento de regresar a clase. Muchas familias han estado estas semanas de verano en situación de incertidumbre, inquietos por cómo va a desarrollarse la vuelta a las aulas, y cómo conciliar el trabajo con esa realidad. Es preciso que se garantice una vuelta a los centros educativos y universidades con una coordinación para toda España.

Ahora que ha vuelto de vacaciones, adopta el rol de «Poncio Pilatos», lavándose las manos

Al respecto, el Gobierno de la Nación tiene la obligación de liderar la respuesta frente a la pandemia para todo el sistema educativo nacional y no puede delegar su responsabilidad en las Comunidades Autónomas. El Gobierno ha estado de vacaciones mientras los rebrotes del Covid-19 iban creciendo y sobre todo, sin ofrecer certidumbre a los ciudadanos. Ahora que ha vuelto de vacaciones, adopta el rol de «Poncio Pilatos», lavándose las manos, diciendo que son las Comunidades Autónomas las que deben gestionar la lucha contra la pandemia en todos los frentes. Un ejemplo claro de dejadez e irresponsabilidad.

Es preciso garantizar la salud y la protección frente a contagios de alumnos, profesores,  y personal de administración y servicios.

Se tiene que crear un plan de contención para cada centro educativo y una cooperación entre los servicios sanitarios y educativos. Ese papel lo tiene que asumir necesariamente el Gobierno, la Ministra de Educación en particular, así como también, el «desaparecido» Ministro de Universidades. Se deben coordinar la enfermería y servicios de atención primaria, así como hacer prueba de detección Covid a todo el profesorado y personal de los centros educativos.

Tenemos que apostar por una presencialidad y calidad educativa para nuestros hijos con unas medidas de seguridad como el uso de las mascarillas y la distancia social en las aulas y espacios, reducir los grupos si fuera necesario, e incrementar recursos humanos y dotar de los materiales necesarios. En definitiva, es preciso un refuerzo presupuestario en educación, beneficiando a  la educación pública, concertada y especial.

Hay que impulsar la digitalización y garantizar el derecho a la educación en caso de confinamiento, reforzar los recursos tecnológicos, materiales didácticos y formación a disposición del profesorado. Apoyar en equipos informáticos para domicilios de alumnos que lo necesiten y una potenciación de la formación de docentes y materiales educativos para alumnos.

Está en juego la salud y la educación de nuestros niños y jóvenes.

El futuro de nuestra sociedad. Sin embargo, el Gobierno sigue instalado en su posición de que todo esto no va con ellos. La misma postura adopta el Gobierno valenciano. A pocos días del inicio del curso académico, al President Puig y a sus Consellers de Sanidad y Educación se han reunido para tratar estas cuestiones, cuando en realidad, deberían haberlo hecho mucho antes.

La reunión la han tenido a finales del mes de agosto cuando se sabe que el inicio del período escolar es a principios de septiembre, lo que indica ineficacia a la hora de tomar decisiones y sobre todo insensibilidad con muchos padres y docentes que están angustiados aún en estos momentos de incertidumbre sobre la salud y la educación.

Sin embargo, durante el mes de agosto, el Partido Popular ha estado trabajando para ofrecer propuestas y planes que den respuesta a la situación actual. Como otras veces, no han sido atendidas esas propuestas por una mera cuestión partidista.

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