Fernando de Rosa: Escalada Judicial

En los tiempos de desescalada en la crisis sanitaria y cuando los ciudadanos estamos intentando recuperar cierta normalidad, es necesario volver la mirada a una nueva situación que poco a poco se va abriendo camino: “La escalada Judicial”.

Los Juzgados y Tribunales están empezando a investigar las actuaciones desplegadas por el Gobierno y ésta es la “nueva normalidad” que preocupa al Partido Socialista.

Están admitiéndose las denuncias y querellas interpuestas por colectivos sanitarios y por los Colegios de Médicos y de Enfermería, al considerar que se han vulnerado los derechos del personal sanitario a trabajar con los medios de protección necesarios.

Hemos conocido múltiples noticias en las que se ponen de manifiesto que se facilitaron a estos profesionales, mascarillas en mal estado, no se les proporcionaron batas y guantes de protección y sobre todo, no se hicieron test para determinar si estaban en condiciones de trabajar con la máxima seguridad para ellos y los ciudadanos.

Sabemos igualmente que, en muchos casos, se les obligó a reincorporarse a sus puestos de trabajo sin haber cumplido la cuarentena que se exigía al resto de ciudadanos. El resultado ha ido el contagio de más de 50.000 sanitarios, el índice mayor a nivel de países de nuestro entorno.

La responsabilidad es directa del Ministerio de Sanidad y de su titular, Salvador Illa, que asumió el mando único en la lucha contra el COVID-19 a partir de la declaración el estado de alarma, y por tanto, deberá responder de la falta de medios en que se han visto sumidos los héroes sanitarios.

Pero sin duda, coautor en la presunta responsabilidad penal que se derive es el epidemiólogo Fernando Simón que, asumiendo un papel de experto “independiente”, ha ido dando cobertura a los errores de gestión del Gobierno de Pedro Sánchez, avalando desde un primer momento que no se cerrara España cuando se tuvieron noticias de que la pandemia venía como un tsunami e iba a afectar a toda la nación.

No se puede entender que se considerara que una manifestación iba a tener un efecto residual en la propagación de la pandemia y en cambio, se desaconsejara la realización de otros actos de menor entidad, como un congreso evangélico. La excusa puesta por el “independiente” Fernando Simón es que a dicho congreso iban a acudir personas de 120 países. 

Sin embargo, dicho argumento tiene fácil contradicción, ya que los aeropuertos españoles no se cerraron hasta después de transcurrida la manifestación, e incluso Valencia se inundó de aficionados italianos que siguieron al Atalanta para presenciar desde bares y restaurantes el partido de fútbol ya que curiosamente se jugó a puerta cerrada, conociéndose que la región italiana de la Lombardía se había convertido en la zona cero de la enfermedad en Italia.

¿Por qué se consintieron manifestaciones y viajes internacionales, y por el contrario se prohibían otros eventos? Esta incongruencia es lo que tendrán que explicar ante la Justicia ya que no han querido dar explicaciones a los ciudadanos, intentando por todos los medios, tapar la verdad con propaganda. Sin embargo, esa técnica de engaño no sirve en una sala de Juicio.

El lema de la Guardia Civil: “el honor es mi divisa”.

La última maniobra del Gobierno, intentando de forma desesperada conocer los informes de la Guardia Civil vulnerando el secreto del sumario, ha sido denunciada de forma heroica por los miembros de la policía judicial y aunque le ha supuesto el cese a un gran profesional, como es el coronel Pérez de los Cobos, éste ha acreditado que sigue vigente, hoy más que nunca, el lema de la Guardia Civil: “el honor es mi divisa”.

Lema que conoce bien el Ministro Marlaska ya que su vida ha sido defendida en múltiples ocasiones por la Guardia Civil cuando era acosado por los etarras en su condición de Juez.

¡Qué pronto se olvidan algunos de lo que le deben a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad!

Todo por un plato de lentejas, aunque estén condimentadas con el laurel de la vanidad. De todas las maneras, hay manchas que acompañarán de por vida a los desagradecidos.

Junto Salvador Illa y a Fernando Simón, también deberá responder el Vicepresidente Iglesias por la gestión en las residencias de mayores, puesto que exigió ostentar el mando único en las medidas sociales.  No le valdrá desviar la cuestión sobre si es mejor un modelo privado o público de dichos centros, porque ese no es el debate y porque vamos sabiendo cómo se impidió en muchas ocasiones que los usuarios pudieran ser trasladados a centros sanitarios. Sin duda, será la Justicia quien determine la responsabilidad del abandono a su suerte a muchos de nuestros mayores.

Podría extenderme en analizar muchas conductas que se tendrán que aclarar en nuestros Juzgados y tiempo habrá para analizarlas, pero estoy convencido que entramos en una nueva fase  y al tiempo que estamos ante la desescalada sanitaria vamos a comenzar la escalada judicial .

Fernando de Rosa, Senador del Partido Popular por Valencia

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