Fernando de Rosa : Subsanar errores

El próximo lunes, la Comunidad Valenciana pasará a la fase tres en el proceso de desescalada tras la emergencia sanitaria generada por el Covid-19. Será un paso más en el proceso de recuperación de la normalidad que nos robó el coronavirus e intentar llevar a cabo una revitalización de la actividad social y económica para conseguir que todo vuelva a funcionar. En esta nueva fase, tenemos que prestar especial atención a la prevención, debiéndose tomar medidas de futuro que sean eficaces y que todos los ciudadanos estamos obligados social y moralmente a apoyar. En estos meses en los que el Estado entró en alarma, el Gobierno se ha presentado como el que nos lleva de la mano a esa «nueva normalidad» como la han querido llamar.

Pero la ineficacia demostrada durante la pandemia, provocando una situación de “shock social” no puede volverse a reproducir.

Esa es la advertencia que los ciudadanos debemos lanzar a los gobiernos central, autonómico y local, y por responsabilidad, no nos podemos callar.

Evidentemente, las sociedades plurales y democráticas fomentan y permiten la crítica y la transparencia. Por eso, creo que aunque pasemos a la nueva fase, aunque Valencia vaya avanzando y las cifras oficiales sean esperanzadoras, no debemos dejar de mirar atrás y reivindicar nuestro derecho a pensar por nosotros mismos y a ejercer la legítima crítica que tanta veces nos han querido limitar durante el estado de alarma.

En este sentido hay una cuestión en la que me quiero detener y analizar. No podemos olvidar que en pleno momento de la expansión de la pandemia, la Generalitat valenciana dispuso planes para la creación de hospitales de campaña en las capitales valencianas. En el mes de marzo,  el President Ximo Puig anunció como medida estrella, la construcción de tres hospitales de campaña, por un importe cercano a los 5.000.000 euros. Se trataba de contribuir a la descongestión de hospitales de referencia. Sin embargo, a día de hoy, no sabemos exactamente el importe final de las obras, ni el contenido del contrato. Las obras están durando más de lo inicialmente previsto y se han llevado a cabo varias modificaciones del proyecto. La Generalitat no sabe bien qué uso les va a dar y lo más inquietante es que las obras se adjudicaron a una empresa que curiosamente se constituyó un mes antes.

En el caso del hospital de campaña de Valencia, han pasado casi ya 4 meses desde el anuncio del President Puig y el hospital está inacabado.

De hecho, esta semana he visitado las instalaciones del mismo  junto al portavoz de sanidad del Partido Popular y hemos   podido constatar varias deficiencias que se podrían haber evitado con un plan y un estudio adecuado basado en la normativa de prevención de riesgos laborales. Por ejemplo, la casi totalidad de los baños del hospital de campaña, salvo dos de ellos, no están adaptados para personas en situación de discapacidad, movilidad reducida, o simplemente, para personas que puedan estar debilitadas por estar enfermas y postradas en cama. Los inodoros están instalados sobre un escalón de más de 20 cms. No hay que ser muy observador para darse cuenta de que una persona después de estar varias semanas en cama, no tiene buena movilidad. También nos  llamó la atención que el aire acondicionado y calefacción no llegan a todas las instalaciones, ya que la conducción está deficientemente distribuida, lo cual va a ser un problema para los trabajadores sanitarios, ya que van a tener que llevar un equipamiento incompatible con el sistema de calefacción y el cuidado de los enfermos.

A toda esta cadena de fallos técnicos hay que sumar que las lluvias que cayeron a principio de esta semana han generado goteras en varios lugares.

Estamos ante unas instalaciones hechas de forma precipitada y sin una planificación adecuada, pero estamos a tiempo de subsanar los errores y de que se elaboren los informes necesarios para que la normativa de protección de los trabajadores y de atención a los enfermos se apliquen de forma adecuada.

Ojalá nunca tengamos que utilizar estos hospitales de campaña para atender enfermos del Covid-19, buena señal sería, pero si se ha hecho una inversión importante, debe el Gobierno valenciano resolver los fallos estructurales y pensar que no puede volver a ocurrir la improvisación con las que se ha trabajado durante esta crisis sanitaria.

Nuestros héroes sanitarios se lo merecen.

Fernando de Rosa
Senador delPartido Popular por Valencia

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