Federico Bisquert “Pedro Sánchez y su pacto con Unidas Podemos se queda en el Limbo”.

Se dice no hay mal que por bien no venga, y es qué, en recientes declaraciones de Nadia Calviño, ministra de Asuntos Económicos, ha asegurado que en los Presupuestos Generales del Estado para 2021 no se incluirá la subida de impuestos,  en armonía a lo indicado por Pedro Sánchez: “hay que evitar un daño estructural en la economía, esa es nuestra obsesión”, y así mismo, en esta misma semana María Jesús Montero, ministra de Hacienda, descarta también una subida impositiva , indicando expresamente que esa mencionada subida tributaria, so se hará …”se tendrá que modular al ciclo económico”.

En fin, que lo cierto es que el pacto de Sánchez con Unidas Podemos, se complica bastante de cara esos presupuestos expansivos que se pretendía; la crisis del Covid19, el colapso de las cuentas públicas, el desplome económico general y los condicionantes para acceder a las ayudas pedidas a la UE son determinantes para hacer saltar por los aires la promesa de Sánchez a Unidas Podemos de subir el gasto a 6.380 millones y de pegar el sablazo fiscal de 4.800 millones, además de que las negociaciones de Moncloa con el resto de partidos políticos tampoco apuntan que pueda llegar esa situación, aunque los podemitas insisten en que “no vamos a entrar en debate con la ministra, nos ceñimos a lo que está firmado” es evidente que la insensatez, la incoherencia e irresponsabilidad de la formación morada es su consigna y es que esta gente advenediza no es consciente de lo grave de la situación que estamos atravesando y la que se nos viene encima.

Si analizamos lo descabellado de aquel acuerdo Sánchez-Podemos, es para asustarse…

La subida impositiva acordada era brutal para fulminar la economía, ya que afectaba a Renta, Sociedades, IVA., Patrimonio y otros impuestos especiales. En el IRPF se pretendía incrementar 2 puntos sobre la base general, para rentas superiores a 130.000,- € y 4 puntos para rentas que excedan de los 300.000,- € y respecto al ahorro 4 puntos también para rentas que excedan los 140.000  €. Para el Impuesto de Sociedades se pretendía una tributación mínima del 15% para grandes corporaciones y reducir 2 puntos para las PYMES. Para el IVA variación de distintos tipos para distinto tipo de productos y el famoso Impuesto para Servicios Digitales y Transacciones Financieras, que por cierto se estaba tramitando en el congreso en marzo pasado, es la llamada fiscalidad verde que afecta al impuesto sobre plásticos, hidrocarburos, transporte aéreo y el impuesto a grandes fortunas… pues bien de momento todo esto ha quedado en agua de borrajas.

Y respecto a la elevación del gasto público previsto por los podemitas, pues tres cuartos de lo mismo, la subida prevista de 1.404 millones para las pensiones y los 4.575 millones para la subida de salarios, el Ejecutivo ya ha apuntado que no solo es que no está previsto subir estas partidas si no que es probable que se produzca una sensible bajada en los sueldos del funcionariado y es que Bruselas está exigiendo contención del gasto aceleradamente con unas cuentas ajustadas que no disparen el déficit y el veredicto que dicta sobre los borradores de los Presupuestos para el 2021 es que observan una desviación muy significativa sobre los ajustes que requiere la UE.

Y si a esto, le sumamos la declinación de Pablo Casado a apoyar los Presupuestos Generales del Estado para 2021 y la renovación del Consejo General del Poder Judicial, el horizonte se le pone crudo a Sánchez, con argumentos absolutamente coherentes y contundentes como que rompa con los podemitas deseosos de que abdique el Rey y que además es un partido político investigado que blanquea sin ningún pudor a Bildu y demás grupos secesionistas. También es cierto, según expresa Pablo Casado, que se puede llegar a otro tipo de acuerdos y reconoce que el veto los podemitas no supone una ruptura con ciudadanos.

Del encuentro de ambos lideres, ha sido positivo la negociación sobre la creación de una Agencia Nacional para la Recuperación Económica de España, este órgano controlaría el reparto de las ayudas europeas pudiendo ser dirigido por el Exgobernador del Banco de España o un excomisario comunitario sin filiación política. Esta Agencia elegiría las inversiones priorizando las auténticas necesidades evitando que los populistas metan la mano en el cazo, ya que 140.000 millones es mucho dinerito y hay que administrarlo con diligencia y eficacia evitando los clientelismos.

Otro marco para el acuerdo que ve Casado es el pacto de Estado por la Sanidad ya que su reunión, los dos líderes han tratado la situación pandémica, con la «segunda ola» de contagios de Covid19, el empeoramiento de la economía, la situación de la Unión Europea y las medidas sociales, con especial referencia al IMV( ingreso mínimo vital). «El Gobierno sí está dejando a mucha gente atrás«, ha expuesto Pablo Casado, también le ha trasladado a Sánchez que aceptará algunas de sus propuestas. Por ejemplo, un refuerzo al funcionariado español para que se gestione mejor el IMV, que se establezcan mejoras sobre digitalización o pensiones.

Entre los puntos en los que Sánchez y Casado han chocado, también destacan el plan de los populares por la educación, la propuesta de un nuevo marco legal contra la okupación , recuperando el delito de usurpación de vivienda o la lucha contra la inmigración irregular laboral. A ellos se le suman la exigencia de Casado de bajar los impuestos y reducir la burocracia.

El presidente del PP ha expresado sus quejas a Sánchez, ante su inquietud y preocupación por las críticas del Vicepresidente Pablo Iglesias al Rey  Felipe VI. «Me preocupan los ataques a la Jefatura del Estado desde el Gobierno, no los entiendo y no los voy a tolerar». «El Rey es la clave de bóveda de la Constitución del 78″, ha expresado con toda claridad.

Lo bien cierto es que los Presupuestos Generales del Estado para 2021, están íntegramente afectados por la crisis sanitario-económica del Covid19

Lo bien cierto es que los Presupuestos Generales del Estado para 2021, están íntegramente afectados por la crisis sanitario-económica del Covid19, cuyo objetivo es equilibrar ingresos y gastos en un contexto de paralización de la actividad económica durante varios meses y en el corto horizonte tenemos esa brutal caída del PIB hasta el 18,5% y una nueva partida del gasto que son los ERTEs, o sea se reducen los ingresos exponencialmente y se incrementan los gastos, por tanto, el objetivo prioritario del Ejecutivo debe ser, diseñar una estrategia tributaria orientada a paliar los efectos devastadores de la actual crisis y dejarse de quimeras populistas, ir a la aprobación de los Presupuestos cuanto antes ya que aún seguimos desde el 2018 con los Presupuestos de Montoro, lo que da hasta vergüenza y la meta que hay que marcarse para los Presupuestos de 2021 es recuperar el camino de crecimiento económico, creación de empleo, haciendo que nuestra economía sea competitiva, innovadora y adaptar nuestras empresas a las nuevas realidades de digitalización  y desarrollo sostenible.

Teniendo muy presente que gran parte de nuestro tejido empresarial son PYMES, unidades empresariales muy débiles y que dependen de los salarios de la renta y que lo mas recurrente para estas unidades productivas es el despido y la consecuente destrucción del empleo y aumento del desempleo, por tanto, deben, haber partidas concretas dedicadas a fomentar la inversión y el empleo.

España en estos momentos tiene un escaso margen de maniobra para una operación de endeudamiento y se necesita urgentemente un acuerdo nacional de todas las fuerzas políticas

Y aún, así, lo tenemos complicado por los niveles de déficit y deuda pública en los que nos encontramos y el único aliciente para salir de esta crisis y hacer que crezca nuestra economía es estimular el consumo. Y desde luego olvidar la pretendida subida de impuestos como preconizan los oclócratas podemitas porque aniquilaríamos el estímulo del consumo y por tanto el crecimiento de nuestra económia.

En fin, que no veo nada claro, si no hay Presupuestos no hay gobierno, así que ya veremos que hace Pedro Sánchez, porque lo único que estamos haciendo es marear la perdiz una y otra vez y la que se avecina es de órdago … pronto va a tener que tomar más resoluciones drásticas o en diciembre vamos a nuevas elecciones, los podemitas oclócratas deben ser fulminados de las estructuras gubernamentales o no veremos ni un euro del Fondo de Recuperación Europeo.

Federico Bisquert Lafuente

Economista

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