Federico Bisquert: La economía española ha colapsado

La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) pone a España a la cabeza del desplome económico, esta recesión es producto del hundimiento del consumo y la progresiva destrucción de empleo, con los últimos datos en la mano nos vamos a esta fecha a los 4,5 millones de parados y las previsiones para este 2020 es que caigamos entorno al 14,4% el índice más alto de los países industrializados de la eurozona y es que sectores como hostelería y turismo son muy sensibles en nuestro PIB y especialmente importantes en nuestra economía y están íntegramente afectados por esta pandemia diabólica.

Es desolador observar los indicadores de previsión de la situación económica española ya que el índice de desempleo puede alcanzar el 20,1 % durante este ejercicio, llegando al 21,9% en el 2021, convirtiéndonos en el país con mayor destrucción de empleo de la eurozona. La Deuda Pública se prevé que alcance el 129,9% del PIB en este ejercicio y en el próximo baje mínimamente al 128,8%, nuestro déficit se dispara peligrosamente al 12,5% y en el 2021 bajará entorno al 9,6%, todos estos índices superan la ya terrible situación prevista por el Banco de España, todo ello hace imprescindible la prorroga de los ERTEs no hasta septiembre, si no como mínimo hasta diciembre y orientar los avales de los créditos ICO hacía los sectores más afectados.

Tenemos ya hechos significativos e inherentes a la situación de desconcierto que genera el Ejecutivo con sus continuos bandazos a izquierda y derecha, sus dichos y sus desdichos conducen a la inseguridad y para muestra un botón: Airbus, Alcoa y Nissan, en total mas de 4.000 trabajadores a la calle de aquí a diciembre, con el cierre de plantas productivas y el impacto que produce en nuestro tejido empresarial especialmente en Andalucía, Galicia, Madrid y Cataluña y el consabido impacto en la segunda capa de tejido industrial como proveedores de industria auxiliar y parques empresariales que dependen de la demanda de estas tres grandes firmas y es que es curioso que Sánchez hace apenas unos días anunciaba a bombo y platillo que después de su reunión con el CEO, un futuro prometedor, desde luego es la antítesis de un profeta. De hecho, Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España anunciaba recientemente en su intervención en el Consejo de Economistas y en base a la acelerada destrucción de empleo, que 9 de cada 10 contratos suscritos en el último mes son temporales y parciales y además el 83% son eventuales o por obra o servicio determinado.

Recientemente se ha firmado el Pacto para la reactivación económica y por el empleo, entre empresarios, Gobierno y sindicatos posicionándose explícitamente en contra y  que no es el momento para una subida de impuestos como pretende el Ejecutivo y así se lo ha trasladado el máximo responsable de CEOE, Antonio Garamendi, al presidente Sánchez, especificando lo erróneo de la medida en esta situación de colapso, recomendándole que se centre en la economía sumergida de donde se pueden obtener muchos millones de euros, pero parece ser que por un oído le entra y por otro le sale y ahí vamos.

Al igual que Garamendi, Gerardo Cuerva, presidente de la CEPYME, califica como error la subida de impuestos a las Grandes Empresas, desmontando la postura de Hacienda en el sentido de que subir impuestos a las grandes empresas no necesariamente reducen cargas en las PYMES esa subida a las empresas de mayor dimensión repercute a las medianas y pequeñas, lastrando el crecimiento económico y la inversión

La subida de impuestos que el Ejecutivo está desarrollando supone el establecimiento de un tipo mínimo para el impuesto de Sociedades del 15% y para compañías petroleras y entidades bancarias lo sitúa en el 18%. La premisa que esgrime el Gobierno de Sánchez para la reforma fiscal es que las grandes empresas, pagan pocos impuestos. Y que es imprescindible revertir esa situación, evidentemente esto genera una controvertida polémica entre las distintas empresas y entre numerosos economistas. El Consejo General de Economistas, en base a datos de la OCDE, indica que las empresas españolas ya pagan por Impuesto de Sociedades más que las compañías alemanas y francesas y considera que la figura de Sociedades tiene ya poco margen de mejora en términos de recaudación y así es. Sin embargo, el Banco de España, por su parte, indica que la recaudación por Sociedades en España es inferior a la media europea, pero afirma que el ámbito en el que realmente existe un gran margen de mejora es el IVA y no tanto en el impuesto que abonan las empresas y también hay que tener en cuenta que si acumulamos los costes sociales al impuesto somos el país con mayor gravamen de la eurozona, vamos que lo que no va en llantos va en suspiros.

Lo cierto es que la decisión de subir impuestos por parte del Gobierno la tiene ya tomada con el apoyo de los sindicatos, aunque nada tiene que ver con la estricta materia laboral y el mas absoluto rechazo del mundo empresarial y la única vía que tiene el Ejecutivo es la presupuestaria con el mayor apoyo parlamentario. El único apoyo mayoritario con el que puede contar sería a los efectos de que en breve plazo tenga garantías para la llegada de los Fondos Comunitarios.

Y es que la Autoridad Fiscal Europea, encargada de tutelar las cuentas públicas, no descarta escenarios más adversos por posibles rebotes de la pandemia y la destrucción del tejido productivo y aunque aún no estamos en una crisis financiera podríamos llegar a ella por la caída de precios y el desplome de créditos aunque el BCE está entrando de lleno inyectando dinero con una actividad sin precedentes y parando la caída en las Bolsas.

Confiemos que el Ejecutivo se ponga bien las pilas y se centre en la realidad que nos está superando.

Federico Bisquert: La economía española ha colapsado

Economista

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