Federico Bisquert “ Se nos complica la recuperación: Sanchez reconoce que hasta 2023…”

Los 140.000 millones del Fondo de Recuperación Europeo son insuficientes y es que en estos dos próximos años podemos alcanzar los 6 millones de parados y ya nuestro PIB h caído el 18,5%, de todas formas, con independencia de las causas exógenas al normal funcionamiento de la Economía, como puede ser el Covid19, España hubiera entrado en situación crítica teniendo que intervenir el Banco Central Europeo y la Comisión Europea como le ocurrió a Grecia, Italia y en menor medida a Portugal y es que este gobierno Frankenstein desde 2018 ha sido incapaz de sacar adelante unos Presupuestos Generales congelados desde 2018, de hecho en la era pre-covid se estimaba una caída del PIB de mas del 3%, pero es que además en la última encuesta de la EPA se detecta que se han destruido mas de 1.074.000 puestos de trabajo y al paso que vamos el agujero puede llegar perfectamente a los 200.000 millones, con lo cual presumiblemente el BCE nos enviará a sus hombres de negro para gestionar la falta de responsabilidad de nuestros políticos y los gestores que nos administran. Teniendo en cuenta que al acuerdo alcanzado “in extremis” en Bruselas, el pasado 21 de julio, no es un camino de rosas, por un lado es la primera vez que los 750.000 millones del Fondo de Recuperación acordado se financiaran con Deuda emitida por la Comisión Europea, pero si se diera el improbable supuesto de que entrara en Default, cada país no respondería solidariamente, sino con carácter mancomunado o sea en la parte que le corresponde a cada uno del dinero recibido, con lo cual esto es un mayor abundamiento para que tengamos vigilantes del BCE, donde se estará observando permanentemente ese tándem PSOE-Unidas Podemos, porque aunque no se quiera admitir la palabra “rescate” por parte del Ejecutivo, los proyectos de recuperación que planteen los distintos gobiernos autonómicos y municipales tendrán que pasar necesariamente por el Ministerio e Hacienda, que es el que se encargará de remitirlos a Bruselas y será Bruselas quien de el visto o bueno, vamos que la condicionalidad de los fondos que recibamos, evidentemente supone una pérdida de soberanía pero por otro lado, garantiza que el dinero se destine a la recuperación económica estableciendo una drástica restricción del gasto.

Tengamos claro que, de los 750.000 millones, solo 390.000 serán subsidios no reembolsables y el resto un puro y crudo crédito y que en 2008 lo llamábamos RESCATE, así que “no nos vendan la cabra”, el objetivo no es otro que elevar el gasto público y privado para activar la Economía y que salgamos del pozo en que nos hemos metido, las previsiones del Ejecutivo a principios de mayo, es que la recaudación iba a disminuir en 25.000 millones, sin embargo el REAF (Registro de Economistas Asesores Fiscales) estima que la recaudación tributaria perderá algo más de 40.000 millones y entonces como podemos valorar esos 72.000 millones que debe recibir el Estado español en los próximos tres años, pues es ni más ni menos que el doble del agujero económico que le hemos hecho este año a las arcas públicas.

Pero además para acceder a ese Fondo nos van exigir planes de inversiones y reformas, que deberán ser aprobados por una mayoría cualificada de estados, o sea un mínimo de 15 naciones y el desembolso se irá haciendo progresivamente de acuerdo al desarrollo del plan, con la particularidad de que a petición de Holanda, si uno o varios miembros consideran que existe incumplimiento podrán aplicar el “freno de emergencia” paralizando las ayudas hasta la nueva convocatoria de estados comunitarios.

De tal modo que las reformas que nos exige a España la Comisión europea, son las siguientes:

Primera, La sostenibilidad presupuestaria del Estado no está cubierta, ni mucho menos con las subvenciones lo cual implica un ajuste drástico en materia presupuestaria y fiscal, en estos momentos se baraja una subida del IVA como única alternativa, teniendo en cuenta que los impuestos directos cada día que pasa recaudan menos, de tal modo que vamos a un mayor endeudamiento y como los ingresos no son suficientes, nos veremos volcados a recortes en el gasto público y social.

Segunda, las reformas en el mercado laboral y de pensiones, anunciadas a bombo y plantillo por los sociocomunistas, ya advierte la Comisión que de revocar la reforma laboral, ni por asomo ¿entendido?… La Comisión exige al Estado que tome medidas contra la precariedad pero indica que se establezca la liberalización del mercado laboral y con referencia a las pensiones, pide sostenibilidad del sistema de pensiones, o sea ni un euro para esta partida, que incluso puede dar lugar, no solo a que no haya incremento, sino una regresión efectiva.

Y tercera, hay una batería de propuestas relacionadas con la transición ecológica, que esto ha hecho que el Ejecutivo se ponga muy contento, pues no se pongan tan contentos pensando que van a meter la mano en el cazo, porque la Comisión recomienda promover la inversión privada, con lo cual exige que gran parte de esta subvención vaya destinada a estimular el sector privado, o sea que el dinero no irá a los bancos como en la anterior crisis, sino al sector de la automoción, energías renovables y otro tipo de empresas ecológicas

Y es que si analizamos grosso modo el condicionado para el acceso a ese Fondo de Recuperación no es un tema fácil, por lo que es fundamental en los próximos meses proteger el tejido empresarial ya que es el estimulante principal para crear empleo y riqueza y con ello alcanzar la estabilidad del sistema.

Pedro Sánchez reconoce públicamente, que no habrá recuperación económica hasta  el ejercicio 2023, dando por hecho que España no tendrá que recurrir a los fondos del MEDE para evitar la intervención por parte de la UE… en fin ya veremos.

Federico Bisquert Lafuente

Economista

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