Enrique Arias Vega “El porqué de la nostalgia”

En un par de mis grupos de whatsapp les ha dado por la nostalgia. Uno recupera fotos históricas de la ciudad hace sesenta años y otro habla de batallitas personales sucedidas hace más de cuarenta años.

Hay una razón obvia para eso: que se trata de gente mayor que tiene historias para rememorar y personajes que les traen recuerdos, algunos en momentos tan traumáticos como su óbito.

Dicha esa verdad de Perogrullo, tiene que haber algo más para esta vuelta atrás en la manivela del tiempo y actualizar sucesos e individuos de otra época. En primer lugar, el hosco entorno en que nos ha tocado vivir, con una pandemia sanitaria y económica de las que hacen época, y un ambiente de hostilidad que los políticos ejemplifican cada día en declaraciones, poses y manifestaciones a cual más antagónica y desagradable, con lo cual cualquier tiempo pasado nos parece mejor.

Pero hay más. El Gobierno que tenemos se ha empeñado en vivir o revivir o reinventar constantemente el pasado, ya sea con la Memoria Histórica, antes, y ahora con la Memoria Democrática, para perfeccionar la anterior y hacernos sentir todavía que no estamos libres del pasado, un pasado que a tenor de leyes y disposiciones de distinto rango se halla más presente que nunca, claro está que en versión modificada y en gran parte falseada.

Lo  curioso del caso es que, por encima de la desinformación generalizada sobre lo de antes y lo de ahora, algunas personas han salido rebotadas hacia donde menos se espera. Tengo un amigo, por ejemplo, antifranquista de pro en su época, que de tanto oír sobre las desmesuras del régimen del dictador ha acabado por amainar su odio político visceral y, como él dice, “a echarlo de menos frente a tanto cantamañanas como hay hoy día”.

A Contracorriente
Enrique Arias Vega

 

Otros artículos del autor: