El Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (Ivace+i) ha financiado con cerca de 200.000 euros al Instituto Tecnológico de Calzado y Conexas (Inescop) la investigación y desarrollo de la primera metodología científica para el diseño y validación de calzado ‘barefoot’.
Este tipo de calzado respeta la biomecánica natural del pie y responde a una demanda creciente en el mercado.
El proyecto Barelast y la colaboración con la industria
El secretario autonómico de Industria, Comercio y Consumo, Felipe Carrasco, ha visitado las instalaciones de PieSanto, empresa colaboradora en el proyecto Barelast.
La compañía ha incorporado las herramientas y el conocimiento científico desarrollados por Inescop para diseñar nuevas hormas y modelos de calzado, mejorando el confort, el ajuste y la funcionalidad del producto.
Una respuesta a un vacío técnico en el sector
La investigación, financiada también con fondos europeos FEDER, aborda la falta de criterios técnicos objetivos para definir qué es realmente un calzado ‘barefoot’.
Según ha señalado Carrasco, el auge de este tipo de calzado exige rigor científico y herramientas que permitan demostrar con datos su adecuación biomecánica.
Metodología basada en datos reales y escaneado 3D
Inescop ha analizado 31 modelos de calzado comercializados como ‘barefoot’ y ha estudiado pies reales mediante tecnología de escaneado 3D.
A partir de estos datos se han desarrollado herramientas para el diseño automatizado de plantillas y hormas, estableciendo parámetros como la forma de la puntera, la flexibilidad de la suela, el drop o la ausencia de elementos restrictivos.
Primer sistema de certificación del calzado ‘barefoot’
El proyecto ha dado lugar al primer sistema de certificación técnica del sector, que clasifica el calzado en dos niveles: ‘Barefoot’ y ‘Soft Barefoot’.
Este sello permite al consumidor identificar productos que respetan la filosofía ‘barefoot’ y ofrece a las empresas una validación objetiva basada en datos científicos.
Innovación y competitividad industrial
El secretario autonómico ha destacado que la colaboración entre empresas y centros tecnológicos es clave en la política industrial de la Generalitat.
El objetivo es seguir apoyando proyectos que transforman retos de mercado en soluciones tecnológicas aplicables, reforzando la competitividad del sector del calzado.











