Fernando de Rosa: Mercado Persa

La hoja de ruta que tiene marcada el Gobierno social comunista, es conseguir  alargar el mayor tiempo posible el estado de alarma. Hemos sobrepasado ya los ochenta días y el Presidente Sánchez lo va a extender hasta el 21 de junio tras poner en venta todo lo posible para convencer a partidos que les importa un “comino” la gobernabilidad de España, como dijo en el Congreso la diputada radical independentista de ERC  Montserrat Bassa.

LLama extraordinariamente la atención que la Constitución establezca un limite de sesenta días para el estado de excepción y sin embargo, el estado de alarma que es un supuesto de anormalidad constitucional de menor intensidad, vaya a durar casi  cien días.

Esta realidad nos tiene que hacer reflexionar. Pero sobre todo, resulta escandaloso que precisamente para mantener su autoritario “mando único” del estado de alarma, el Gobierno de Pedro Sánchez desprecie a los partidos constitucionalistas, insultando a unos y engañando a otros. En cambio, se arrodilla ante los batasunos y acepta sus peticiones.

Obtuvo el apoyo a cambio de derogar íntegramente la reforma laboral  firmando un  documento insultante para  la dignidad de la democracia. Aún estamos esperando que pida perdón a las víctimas del terrorismo la diputada socialista Lastra.

En el camino reciente de la historia, el Partido Socialista ha ido perdiendo las distintas letras de sus siglas.

Se ha convertido en  un partido hueco donde cabe todo, hasta la firma insultante de la diputada Lastra, con los que aún no han condenado el terrorismo etarra.

En esta última petición de prórroga a la que quiere someterse el Gobierno, de nuevo vuelve a plegarse a las exigencias de los nacionalistas. Esta vez, son los nacionalistas de Esquerra. Esos que tantas veces han insultado a los españoles. Esos que han intentado dar un golpe de Estado para romper el orden constitucional. Ahora son los agraciados por las concesiones de Sánchez que se aferra a lo que haga falta para seguir en el poder y seguir alimentando la fractura social a golpe de decretos y de alarmas constitucionales.

Pienso que  los españoles debemos  hacer una reflexión: ¿por qué Sánchez, una y otra vez cede a las presiones de los nacionalistas?, ¿por qué el Gobierno no es capaz de llegar a un acuerdo de Estado con  los partidos que realmente están trabajando para que España salga adelante insultando a unos y engañando a otros?. Está prefiriendo a  partidos como Bildu y Esquerra Republicana de Cataluña,  partidos que lo que  buscan es que España desaparezca y sobre todo, romper la convivencia en paz.

Estos acuerdos con los nacionalistas, han convertido a la política española en un “mercado persa”.

Estamos  viendo  con indignación cómo el Gobierno también ha concedido a Navarra y País Vasco, la gestión del ingreso vital básico. En esa misma partida  han querido jugar los nacionalistas de Compromís y por el contrario, han recibido el desprecio del Gobierno. Sánchez ya tiene los apoyos necesarios y no le hace falta hacer caso a las peticiones de Compromís que sufre en sus propias carnes el desprecio de Sánchez a nuestra  Comunitat.

Oltra ha solicitado  al Gobierno poder gestionar desde la Comunitat el ingreso vital básico, ya que el Consell dispone de una Renta Valenciana de Inclusión. Sin embargo, el Ministro Escrivá ha dicho que no. Claramente es un castigo por las últimas diferencias entre el Gobierno de la Generalitat y el Gobierno central: “o estás conmigo, o estás contra mi”.

Aún se están oyendo en el Palau, las risas de Ábalos ante la humillación que el Gobierno central ha infringido al President Puig y a la Vicepresidenta Oltra.

Poco le ha valido al President Puig volver al redil no pidiendo el pase de la Comunitat a fase 2 hasta este lunes, tras mostrarse indignado cuando no pudimos pasar a la fase 1.

Poco le ha valido a Compromís, pedir amparo al nacionalismo alineándose  junto a  Más País, PNV, BNG y Unidas Podemos, a favor de la libertad de «Los Jordis» del «procés independentista», y  en esa reivindicación, buscar de nuevo el afecto del Gobierno socialista.

Oltra y Puig  han intentado, por ahora sin éxito, que Sánchez les haga algún favor político con el que los valencianos olvidemos los contratos de compra de material sanitario bajo sospecha de fraude  que han sido llevados ante  la Agencia Antifraude, o qué ha ocurrido con los hospitales de campaña que tienen graves déficits para su utilización, o los cientos de sanitarios contagiados por falta de medios de protección, y sobre todo, que ha pasado en las residencias de tercera edad.

Pero en el “mercado persa” en que  Sánchez ha convertido la gobernabilidad de España, no hay cabida para las justas reclamaciones de los valencianos.

Fernando de Rosa: Mercado Persa

Senador del partido Popular por Valencia

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