De riadas, inundaciones y gotas frías

Acabamos de pasar un duro episodio de riadas e inundaciones a raíz de una gota fría.
Esta vez nos han mareado y distraído un poco con la novedad técnica de la tan llevada y traída “DANA”, Depresión Aislada a Niveles Altos qué, ciertamente y lo acabamos de ver, puede provocar un fenómeno de Gota Fría, pero la realidad es que la gota fría no precisa de ninguna depresión aislada a niveles altos.

Le da igual si la depresión esta aislada o forma parte de un frente polar.

Lo que produce la denominada gota fría es que haya aire frío en altura, que sople un viento que haya pasado sobre un mar caliente recogiendo humedad y adquiriendo temperatura y que al entrar en tierra se tropiece con montañas que, a modo de rampa trampolín, lancen ese viento húmedo, cálido y pesado en dirección a las cotas altas donde le espera el aire frío que condensa la humedad y genera la lluvia en cantidades ingentes.
DANA o no DANA la Gota Fría se puede dar si esas condiciones se dan.

¿Y no se pueden hacer las cosas de forma que no pasen cosas así?

Lo cierto es que si, pero se entenderá mejor si vemos las razones que tienen para no hacerlo.
De forma resumida y hablando claro, los gastos que se hacen en prevención no dan votos porque aquí la gente sólo se acuerda de Santa Barbara cuando truena.
Lo que tiene su lógica porque si no se produce la inundación, cómo no sucede nada, nadie advierte ni valora ese trabajo de prevención.
Como consecuencia usar dinero en, por ejemplo, la limpieza de cauces no es tan rentable en términos de votos cómo usar ese dinero en cosas más “vistosas”, que den votos con más certeza e inmediatez.

Por otra parte, las acciones puntuales previas a las temporadas de lluvias, aunque son mas caras y no tan eficaces, como se pueden dar como noticia, son mas rentables electoralmente que pagar la mano de obra y la escasa maquinaria que una tarea así, si es continuada y no esporádica, realmente requiere.

En cuanto a los alcantarillados, están tan escasamente sobredimensionados y a tan poca profundidad que de inmediato se saturan y no sólo resultan incapaces de drenar los garajes si no que incluso llegan a meter las aguas en las casas sirviendole de canalización y la causa también es la misma y por razones parecidas.

Se hace un estudio, se estima una precipitación máxima media y, en función de eso, se sobredimensionan lo justo o poco más porque se parte de la base de que va a llover mucho más sólo una vez cada varias decenas de años.

Eso permite economizar y destinar ese dinero a fines más vistosos y rentables en votos, al fin y al cabo, usted no recuerda quién mandaba cuando se hicieron esas alcantarillas que no han tragado toda esa agua y, como no lo recuerda, eso no va a tener ningún coste político para ninguna persona o partido.

Al planificar y edificar infraestructuras cómo los centros de salud o las hospitalarias en algunos casos en zonas que son de las primeras en presentar problemas o quedar inaccesibles sucede lo mismo, ¿quien recuerda al que fue responsable de que se ubicaran allí?.

Los pasos subterráneos en lugar de elevados, los vados en lugar de puentes, las carreteras y autopistas sin suficientes canalizaciones de drenaje bajo ellas que actúan cómo presas evitando que el agua desbordada siga su camino natural a zonas más bajas hasta llegar al mar, las edificaciones costeras que para aprovechar el caro suelo turístico cierran las ramblas” porqué siempre están secas, y eso sin tener en cuenta qué a más amplias son más caro es mantenerlas limpias y despejadas y no sólo “afean el entorno” si no que alojan molestos animales e insectos lo que también precisa gastos de tratamientos para controlarlos… y eso si no es que las edificaciones llegan a ocuparlas, los cauces y desembocaduras que no se dragan ni limpian ni despejan porque son ecosistemas que algunos grupos “ecologistas” reclaman que no hay que alterar, etc…

Todo funciona bajo el mismo axioma:

Minimizar los gastos en todo lo que no se ve ni parece imprescindible para usarlo en cosas más “visibles” que van a producir mayor “rentabilidad”, bien económica, bien política y ni hablar de tocar cosas que puedan alimentar el argumentario de cualquier tipo de grupo de acción ecologista o social.
Y lo cierto es que no se les puede culpar porqué, por un lado es lo que la gente valora y por el otro los políticos, que no tienen porque ser especialistas en temas así, recurren a especialistas y asesores que en ocasiones no son los mejores pero si afines a su partido y estos a su vez a estudios y estadísticas y a estimaciones.
Al final la conclusión es simple, se sobredimensionan las cosas de una forma más o menos razonable para qué, con un poco de suerte, en décadas no suceda nada.
Lo que pasa es que ese cambio climático, ese calentamiento global que muchos no creen que esté ocurriendo o que sea tan grave parece ser que esta cambiando “las reglas del juego” y lo que antes era razonable esperar ahora es superado.

Y hay que cambiar eso ya:

Alcantarillados, cauces y drenajes deben sobredimemsionarse no ya pensando en tres o cuatro veces el flujo “normal” o añadiendo un pequeño, “razonable” margen al máximo histórico porque esos máximos históricos son historia antigua y se ven duplicados, triplicados y hasta cuadruplicados.

Pero aún siendo todo eso grave, hay más y aún más grave.

Naturalmente es tan sólo una “impresión” mía, que ya se sabe que soy bastante montaraz y malpensado pero la realidad que yo percibo es que se manipula la información meteorológica que se nos facilita.
No en los datos en si mismos si no en la forma en que estos se presentan y se comunican.
Se dan valores acumulados y valores por hora sin dejar claro cuando son unos y otros los que se están dando y en ocasiones incluso entremezclados o sin diferenciarlos con claridad y eso lleva a qué quienes han sufrido terribles daños qué con infraestructuras adecuadamente dimensionadas habrían sido evitados o cuanto menos bastante paliados, queden en la ignorancia de ello porqué se minimizan los datos de los lugares donde no han habido daños o no han sido tan graves porque esas infraestructuras si se han implementado.
En estas recientes inundaciones los medios han comunicado que se ha superado el récord histórico de precipitación, tanto así que hemos podido llegar a oír y leer esto:

“El segundo día de Depresión Atmosférica en Niveles Altos (DANA) está descargando lluvias torrenciales en la mitad sur de la Comunitat Valenciana que han descargado 316,6 l/m2 en Beniarrés en las últimas 24 horas y un acumulado de 297.0 l/m2 en Ontinyent, el mayor acumulado desde que en 1917 comenzaron los registros, según ha informado Aemet.”

Aparte de la inconsistencia ya presente en la noticia de que el valor de 316,6 l/m² de Beniarres no sea el mayor acumulado, quienes tenemos ya cierta edad y experiencia y una memoria ligeramente mayor a la de un pez recordamos cierta gota fría acaecida hace treinta y dos años en la zona de Oliva cuyos registros hubo que “defender” hasta qué, veinte años y dos meses después, el 10 de Diciembre de 2.007 pudimos saber qué:

  • “El Instituto Nacional de Meteorología (INM) acaba de dar por bueno, corroborando su fiabilidad, el récord de lluvia en 24 horas de la localidad valenciana de Oliva, que registró 817 litros por metro cuadrado el 3 de noviembre de 1987.”

Y uno siendo bienpensado podría achacarlo a un simple error puntual pero es qué, cómo uno resulta ser un malpensado qué, además, vivió la tragedia de la “pantaná”, de la rotura de la presa de Tous a causa de otras lluvias torrenciales provocadas por la gota fría, que medidas por la estación de La Casa del Barón en la Reserva de la Muela de Cortes que no se quiso homologar SUPERARON LOS 1.000 LITROS M², a poco que algo huela a cuerno quemado se empieza a hacer preguntas.

Pero es que, además, si uno tira del hilo un poquito, sólo un poquito más, encuentra esto:“…de haberse descartado el récord de Oliva, éste habría recaído en Gandia, en donde el mismo 3 de noviembre de 1987 llovieron 720 litros por metro cuadrado, dato también confirmado.

Y si se sigue tirando del hilo se encuentra mucho, muchísimo más…

Pero lo verdaderamente relevante no son esas lluvias extremas, no, lo verdaderamente relevante y que se procura difuminar son las docenas, centenas incluso, de jornadas en las que se han acumulado 100 o 200 litros en poblaciones de zonas qué, cómo La Ribera del Jucar, son propensas por su situación y la orografía de su entorno a sufrir gotas frías, sin causar mayor trastorno que algunas carreteras comarcales cortadas, algún paso inferior y unos cuantos campos anegados y cortes aislados y de baja duración de vías férreas, un día o dos cómo máximo y en multitud de ocasiones ni siquiera eso, comparadas con la devastación y la tragedia causada en otros lugares de la geografía hispana por lluvias de tan escasa entidad cómo unas decenas de litros, ni siquiera medio centenar.

La cuestión es que si eso no es una mera impresión mía y se esta haciendo en realidad, cómo así me parece, la ocultación, la distorsión de esos datos que se facilitan, es una manipulación, no se que pensará usted pero yo diría qué criminal, destinada bien a eludir la responsabilidad bien, lo que a mi me parece aún peor, para evitar que la gente cobre conciencia de ellas y exija poner remedio a esas carencias.

¿Y quien le pone el cascabel a ese gato?

Lo cierto es qué yo no soy muy diferente a usted ni tengo acceso a datos ocultos ni difíciles de encontrar, unicamente si acaso soy un Pepito Grillo que no acepta las cosas sin más y las cuestiona, tomándose la leve molestia de dedicar unos minutos a buscar información y compararla.
En serio, no me crea, de hecho no crea a nadie, busque la información usted mismo y luego pregúntese porque hay sitios donde cuando llueven centenares de litros sucede poco o nada hasta que se supera el medio millar o casi, los 500 litros, y en otros se produce la tragedia y la desolación con en ocasiones incluso menos de medio centenar, menos de 50 litros.
¿Se imagina lo que acaecería si esos 50 litros llegasen a ser 500 o más?

Si usted o alguno de los suyos ha sufrido la debacle de estas pasadas lluvias imagine por un momento la magnitud de la tragedia si llega a lloverles encima diez veces lo que les llovió.
Y lo curioso es que, como le digo, yo no tengo ningún tipo de acceso a información especial.

¿Porqué se lo he de señalar yo? ¿Son los periodistas estúpidos o vagos que no hacen su trabajo? Sinceramente no lo creo.

Alguno habrá que peque de una u otra cosa porque en todas partes cuecen habas como se suele decir, la solución simplista sería decir que no ocurre tan sólo con unos pocos si no con muchos pero, ¿sabe usted? yo soy un malpensado y me resulta más creíble y coherente que haya un “alguien” o unos “alguienes” que ofusquen la información real para “mantener la paz social”, para que usted y aquel y el otro y el de más allá no sean conscientes de porque ha sucedido lo ocurrido y se puedan ahorrar el tremendo gasto que implicaría poner remedio, pudiendo dedicar ese dinero a cosas mas rentables políticamente y seguir a lo suyo qué, a la vista está, pocas veces es realmente lo nuestro.
Y encima hay que estarles agradecidos por las “ayudas” prometidas, eso si, prometerlas las prometen, luego viene la interminable agonía de solicitarlas, esperar a que las concedan… y rezar para que lleguen, ¿Exagero?

Pregunte usted, pregunte a aquellos que se hayan visto en alguna situación así… y, por favor, no se asuste:

Basta con que tenga en cuenta qué tal y cómo va esto del cambio climático la próxima vez quizás el que tenga que solicitarlas podría ser usted.
Quizás se empiece a plantear si aquellos a los que escoge en las urnas son los que realmente necesita o quiere que estén ahí cuando se le de el caso a usted.
Y tampoco estaría mal, pienso, empezar a plantearse exigir que se realicen trabajos de ampliación y soterrado a mayor profundidad de los alcantarillados, de ampliación y refuerzo de los cauces y sus motas, de dragado de sus desembocaduras y cauces en sus tramos bajos y, sobre todo, una.planificaciónnn continuada de su limpieza y mantenimiento porque, ¿sabe usted? quizás yo me equivoque pero visto el cambio climático es de esperar que estos fenómenos en lugar de a menos vayan a más.
Y si, será engorroso y caro, más aún si las obras no se contratan con plena transparencia, pero compare usted con los daños acaecidos y escoja.

Sombra