Hastío de los valencianos ante las medidas de confinamiento excesivas, desproporcionadas y represivas tomadas por Pedro Sánchez y sus ministros, y pretende alargarlo un mes más.

Hastío de los valencianos, dos meses después de decretarse por el Gobierno Central el estado de alarma provocado por la crisis de la COVID-19, por tercera vez, decenas de valencianos se concentraron, a las 21 horas, en la puerta de la Delegación de Defensa de la Comunidad Valenciana, sita en el Paseo de la Alameda, 28 de Valencia, frente al mítico Puente del Mar.

El motivo: el hastío de las medidas de confinamiento excesivas, desproporcionadas y represivas tomadas por Pedro Sánchez y sus ministros.

Todo parece indicar que Pedro Sanchez y su gobierno tienenprevisto prorrogar al menos un mes más el Estado de Alarma,o almenos intentarlo si cuenta con el apoyo de sus «socios de legislatura».

Esta medida, absolutamente desproporcionada esta encontrando cada día que pasa una mayor oposición por parte de la ciudadanía.Una sociedad civil que está despertando y que se da perfecta cuenta que esto no hace más que dejar manos libres al gobierno para actuar a su antojo vía decreto ley y completamente al margen del Parlamento.

El inicio de sesiones parlamentarias sería, de a probarse esta nueva prórroga, pasado el verano. Esto dejaría via libre para acometer tods aquellas reformas, etc.que no han podido realizar hasta la fecha y prácticamente sin ningún control parlamentario.

La convocatoria, que se fraguó a través de las redes sociales y WhatsApp, reunió a cuidadanos de todas las edades que, tras gritos de «Viva España», «Vixca Valencia» y «Gobierno dimisión», escucharon el himno nacional que emergía de la propia Delegación de Defensa.

La concentración duró apenas 15 minutos, en la que los presentes respetaron (en su mayoría) la distancia de seguridad exigida por el Ministerio de Sanidad.

Se consuma así, como réplica de lo empezado a acontecer días atrás en la calle Núñez de Balboa de Madrid, otro foco de descontento con el Gobierno de España.

Hubo presencia de la Policía Nacional, en la margen contraria de la Alameda, que ni tuvo que intervenir ni aproximarse a las inmediaciones.

Posiblemente, este acto espontáneo se irá repitiendo los días venideros.

 Alfredo García López-Amo

Abogado