Funcionarios de prisiones: A vueltas con la condición de agentes de la Autoridad

Artículo de opinión de TAMPM (Plataforma de funcionarios de prisiones Tu Abandono me Puede Matar)

Por ilógico que parezca, los trabajadores penitenciarios carecemos de la condición de agentes de la autoridad en el desempeño de nuestras funciones. Pese a que la sociedad nos encomienda la importante labor de custodiar a las personas que han cometido actos delictivos, muchas de ellas ejerciendo la violencia. El Gobierno no nos dota de una condición que consideramos serviría de protección contra las agresiones que sufrimos.

Los trabajadores penitenciarios sin los que en la Administración  General del Estado sufren más actos violentos

Lo cierto es que los trabajadores penitenciarios somos los que mayor cantidad de actos violentos soportamos de toda la Administración General del Estado. La asociación profesional de trabajadores penitenciarios Tu Abandono Me Puede Matar maneja unas estadísticas que revelan que todos los días del año un empleado de las cárceles españolas sufre una agresión. El protocolo oficial del Ministerio del Interior y de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (PEAFA) no solo es ineficaz, sino que tiene como principal objetivo maquillar el número de agresiones que se producen.

Una vieja revindicación la de ser agentes de la autoridad

Ante esta dura realidad, una de nuestras más viejas reivindicaciones es la de que se nos considere agentes de la autoridad en el desempeño de nuestras funciones. Esto significaría que, ante una agresión, los hechos serían constitutivos no solo de un delito de lesiones, sino también un delito de atentado.

Actualmente los internos saben que “les sale casi gratis” emplear la violencia contra los funcionarios de prisiones. Lo que se conseguiría al ser autoridad es agravar el castigo de esas conductas y que ello sirviese como prevención al saber el agresor que se enfrenta a penas más altas de cárcel.

En nuestro país no solo los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad tienen reconocida esta condición. Sino que se ha extendido a otros profesionales como los sanitarios y los docentes. Se trata de considerar que una agresión durante el desempeño de sus funciones no se castiga simplemente por las lesiones que se producen a la persona física. Sino que se entiende que esa persona realiza una importante tarea social y es la sociedad igualmente la agredida. Si se nos encomienda la esencial labor de proteger a los ciudadanos de aquellos individuos que ponen en peligro nuestra convivencia pacífica y, además, se espera de nosotros que los reeduquemos y reinsertemos. Por ello, es lógico considerar que cualquier agresión que sufrimos lo es también contra el resto de la sociedad.

PP, PSOE y Cs apoyan la medida y sólo Podemos se muestra reticente

En las diferentes reuniones mantenidas con los partidos políticos del arco parlamentario hay casi unanimidad a la hora de reconocer que esta reivindicación de los empleados penitenciarios debe llevarse a cabo urgentemente. PP, PSOE, Cs apoyan sin ninguna objeción esta medida y solo Podemos se muestra reticente.

Sin embargo, a la hora de la verdad, estamos sufriendo la polarización política. Ya que nuestros representantes no son capaces de llegar a un acuerdo que nos dote de esta necesaria condición.

Desde hace años un partido vota en contra de cualquier moción del partido rival por la que se nos reconocería como agentes de la autoridad. Parece que no solamente son incapaces de llegar a un acuerdo en el que reflejar aquello que reconocen en nuestras reuniones. Si no que lo que prima es que el posible tanto y rédito no se lo anote el partido contrario, el rival político.

Poca altura de miras y nula voluntad de solución de los políticos

Venimos sufriendo la poca altura de miras de los principales partidos estatales, la poca voluntad de solucionar problemas reales de forma urgente. Solicitamos y necesitamos que se pongan a trabajar y lleguen a acuerdos que mejoren nuestra situación. Pueden tomar nota del apoyo unánime que ha logrado en Castilla la Mancha la propuesta de TAMPM de que Cuenca sea la sede de la Escuela de Estudios Penitenciarios. Un rayo de esperanza a la hora de seguir con nuestro trabajo de concientización social y política.

TAMPM espera, de la misma forma que el resto de la sociedad, que aquellas posiciones que un partido político defiende cuando está en la oposición sigan siendo defendidas y llevadas a cabo cuando ejerce funciones de Gobierno. Como asociación de carácter apolítico y asindical, seguiremos reuniéndonos con representantes de todas las formaciones para recordarles sus obligaciones para con el sector de trabajadores penitenciarios.

TAMPM FONTCALENT