Fernando de Rosa “¡Tots a una veu !”

“Tots a una veu!” es una frase de nuestro querido himno. Juntos, sumando nuestras voces y nuestro esfuerzo, siempre hemos sido capaces de hacer grandes cosas y alcanzar nobles objetivos.

Ayer, 9 de octubre, celebramos el día de la Comunitat Valenciana. Fue una jornada de vuelta a la normalidad con el emotivo acto de la procesión cívica con nuestra Real Senyera. A los compases del himno nacional, nuestra bandera salió de la casa de todos los valencianos, descendiendo por el balcón del Ayuntamiento, para estar presente en las calles. Fiesta y la celebración, teniendo muy presentes nuestras señas de identidad, lengua y cultura. Eso sí, orgullosos de pertenecer a la gran nación que es España.

Con motivo de la celebración de nuestro día, no está de más recordar los constantes insultos y deprecio a nuestra historia, tradiciones y cultura de los partidos de izquierda. En otras ocasiones he denunciado el servilismo del President Puig ante su homólogo de Cataluña, Aragonés.

  • Es absolutamente intolerable que en el canal público catalán, la Comunidad Valenciana haya sido fagocitada e incorporada a los inexistentes países catalanes. Puig nada dice y baja la cabeza.

Por otro lado, nunca hay que olvidar las palabras de la Vicepresidenta Oltra, en las que con tristeza, lamentaba que su partido tuviera que esconder la expresión “països catalans”, por el rechazo que generaba en la Comunidad Valenciana. Oltra sostenía que nuestra cultura y símbolos deberían ser los mismos que Cataluña.

De igual manera, es vergonzoso e insultante que se destine dinero de los valencianos para subvencionar por parte del consistorio municipal de la ciudad de Valencia, asociaciones de carácter catalanista que quieren insuflar en nuestra tierra el odio y la fractura que los independentistas han sembrado en Cataluña.

  • El Reino de Valencia, la Comunidad Valenciana ha sido, es y siempre será leal al resto de España.

Ahora bien, es necesario gestionar y proteger bien los intereses y las necesidades de todos los valencianos, y eso no está en las prioridades de Puig y los suyos.

El Gobierno del Botànic es incapaz de conseguir una financiación justa para la Comunitat, quedando en juego las inversiones, las ayudas a los sectores productivos más necesitados y la salida de la crisis

De igual manera, la Generalitat no está trabajando para conseguir inversiones que permitan proteger adecuadamente la Albufera y su parque natural. El lago necesita de actuaciones urgentes y el ecologismo de rebajas de la izquierda valenciana mira hacia otro lado a pesar que es necesaria una actuación para su recuperación ambiental.

Por citar otro ejemplo de la desidia del gobierno autonómico, hay que señalar que los servicios de cercanías de RENFE son muy deficientes, con constantes cancelaciones y retrasos, afectando la vida normal y la asistencia al trabajo, al médico, o a centros de estudios de muchos ciudadanos del área metropolitana de Valencia.

Estas y otras muchas más, son las necesidades que tenemos. Es verdad que el partido socialista y Compromís ya están pensando en las próximas elecciones autonómicas y locales y solamente están dedicando sus esfuerzos a mantenerse en el poder.

Quizás Puig espere a convocar elecciones cuando entre en vigor la propuesta del presidente Sánchez de dar un bono de 400 euros para gastar en cultura a los que cumplan 18 años, cuando se alcanza la edad pare ejercer el voto. Los bonos y la política subsidiada son propios de los populismos, incapaces de convencer con sus palabras y buena gestión y que, a golpe de subsidios, pretenden “capturar” votos para mantenerse en el poder.

  •  Ir “tots a una veu” no significa que haya solamente una voz o un pensamiento único y excluyente como le gusta tanto a la izquierda.

Tampoco significa dejar sin voz al parlamento como hizo el partido socialista en los momentos duros del confinamiento por la pandemia y que el Tribunal Constitucional ha declarado recientemente inconstitucional. De igual manera, no es señalar al periodista que no sigue las directrices del poder, como tanto le gusta a Podemos y su entorno. Ir todos a una voz, es aunar las voces de cuantos más mejor, para que, con el esfuerzo común, podamos crecer como pueblo, en solidaridad con las restantes Comunidades Autónomas.