Federico Bisquert: No es solución a la crisis COVID-19, España solo ha inyectado un 1% del PIB en liquidez para las empresas

Con independencia de la crisis sanitaria, estamos inmersos en una profunda crisis de liquidez del sector empresarial, si nos miramos en los países de nuestro entorno o incluso más allá,  como Alemania ,  Francia o Estados Unidos han inyectado liquidez a sus empresas por encima del 3% de su PIB, claro que también hay que tener en cuenta su fortaleza presupuestaria, España sin embargo solo roza el 1% del PIB, tanto Alemania como Francia han dado una respuesta contundente en una inyección de liquidez empresarial. ¿Dónde están esos 100.000 millones en garantías ICO prometidos por el Sr. Sánchez?  Y que son absolutamente necesarios para dotar de liquidez a las unidades empresariales.

Es fundamental que no se financie al Estado con impuestos si lo que pretendemos es estimular el consumo y,  que circule el dinero; si retiramos masa monetaria al gravar su renta caerá el gasto que practica el ciudadano y , pensemos que nadie va comprarse una nueva vivienda o un automóvil recién salidos de un ERTE, salvo que se apliquen sustanciales estímulos , teniendo en cuenta que nuestros tres pilares de la economía en España son :Construcción, Turismo y Automoción y hay que salvaguardarlos y protegerlos,   y para eso disponemos de la cláusula de salvaguardia del pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea para 2020 donde se nos permite superar el 3% de déficit, de hecho nuestro déficit puede llegar perfectamente a un 10% o incluso un poco más y el PIB va a caer por encima del 13%, por tanto es bastante coherente que durante este ejercicio podamos rebajar impuestos, las recetas  en economía siempre  son puntuales y , por tanto,  el próximo ejercicio será otra historia. Lo bien cierto es que, si no tenemos actividad y, encima gravamos la poca que hay, aniquilaremos a las empresas. Y vayamos olvidándonos de tocar la Reforma Laboral que lo único que ha generado desde el 2012, son millones de puestos de trabajo. Las empresas deben tener suficiente flexibilidad para adaptar el ritmo de contrataciones a la recuperación y evolución de los distintos los sectores. Estamos asistiendo en estos días a rebrotes de Covid-19 y el empresario debe tener la suficiente flexibilidad para actuar ante circunstancias desfavorables, nuevos confinamientos, aunque sea por áreas nos pueden llevar a la bancarrota.

Es muy importante agilizar la tramitación administrativa de las líneas ICO y que no llegue tarde la liquidez a las empresas, porque si llega tarde el dinero ya no sirve, es un endeudamiento inútil y debe procurarse que estas líneas de crédito vayan avaladas al 100% por el Estado, el peso principal en este tema lo están soportando las entidades financieras , ya que las líneas ICO se están concediendo con un año de carencia y , cuatro para la amortización,  tiempo que igual le va a venir muy justo a determinadas empresas y por eso se han producido reformas en materia concursal que permiten acuerdos de aplazamiento sin necesidad de llegar al concurso de acreedores.

En materia tributaria sería necesario suprimir el límite a la deducibilidad de bases imponibles negativas y, mantener los aplazamientos de dudas fiscales, reducir determinados tipos de IVA según sectores y, reducir los tipos del Impuesto de Transmisiones.

Lo cierto es que por parte del Ejecutivo ha habido una falta de anticipación a las circunstancias que ha originado esta pandemia y la gestión de la crisis ha estado siempre muy politizada generando un estado de incertidumbre total, hecho que no es precisamente el mejor aliciente para el inversor o el empresario. Y lo que es inadmisible, es que aún haya ERTEs sin cobrar, que existan ciudadanos sin cobrar desde   marzo, y que los créditos avalados por el ICO no estén llegando a tiempo a los empresarios, es demencial, no se puede jugar a políticos, si no hacer política y optimizar la gestión.

 

Federico Bisquert Lafuente
Economista

 

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