El 29 de enero Reale Seguros Madrid Fusión 2019 acogerá la final del Desafío Pan Ibérico Carrasco, con el que se busca el pan ideal para el mejor jamón ibérico

La Familia Carrasco lleva más de 120 años dando a conocer el apasionante mundo del ibérico y persiguiendo un sueño que ha marcado su trayectoria: crear un jamón ibérico de bellota único.

Tal y como está tradicional familia afirma, comer jamón no solo trata del gusto, es toda una experiencia sensorial.

Este es precisamente el principal motivo que mueve el Desafío Pan Ibérico Carrasco: encontrar el pan perfecto que ayude a potenciar los múltiples matices del jamón.

Un pan que haga resaltar todas sus virtudes y no sea un mero acompañante, sino el maridaje perfecto.

Para ello, se ha retado a seis panaderos destacados de nuestro país para que presenten una receta original de pan que logre todo lo anterior. Receta que tendrán que defender ante un jurado en Reale Seguros Madrid Fusión el próximo 29 de enero.

Paco Roig entre los finalistas

El equipo de Paco Roig nació con una única y sencilla intención: hacer pan de calidad para la hostelería y la restauración.

Paco Roig se ha movido siempre entre la alta cocina y la panadería. Aunque el valenciano se formó como pastelero, este encontró su sitio en el mundo de la panadería, y es el máximo exponente de una segunda generación de panaderos basada en el respeto al producto natural y al sentimiento, por lo que no duda en afirmar que «el pan es vida».

Este valenciano apuesta por las fermentaciones en frío de hasta 48 horas y masas madre para obtener panes aireados alejados de los panes compactos y crujientes a los que se dirige la panadería tradicional española.

Ganador de otros premios

Roig, proveedor de los hermanos Adrià y ganador del premio a la innovación en el I Campeonato de España de Panadería Artesana, ha revelado que en sus procedimientos no influye ningún tipo de maquinaria, excepto en el amasado y horneado del pan.

Con motivo de este desafío  el obrador apuesta por experimentar con una nueva textura, formato, aroma y sabor; manteniendo una aplicación sencilla que resulte óptima para acompañar al sabor de Carrasco

Si hay un aspecto que diferencie a los jamones Carrasco es su ligero toque ‘dulzón’ con notas tostadas y el bajo punto de sal, lo que convierte a cada loncha en un bocado de sabor envolvente que no satura ni golpea, y cuya textura permite que se deshaga lentamente en el paladar.

Cualidades, todas ellas, que dan sentido a su premisa «el que elige Carrasco es porque sabe de jamón». Un producto excelente que se logra gracias a factores clave como son su propia raza de cerdo ibérico, raza Carrasco, criado en libertad en la dehesa extremeña y alimentado con bellotas.

Así como el cuidado proceso de curación en los secaderos de Guijuelo (Salamanca), donde recibe vientos fríos y secos en invierno y calurosos en verano procedentes de la Sierra de Gredos y Béjar.

Este desafío será una maravillosa ocasión, nunca antes acontecida en Madrid Fusión, para poder presenciar el enfrentamiento entre el mejor pan y el mejor jamón, y así lograr dar con el maridaje perfecto.