Cerramos una semana en la que la pandemia hace estragos en la Comunitat Valenciana. Asistimos con mucha preocupación a las cifras récord de contagios que cada día vamos conociendo. De hecho, cada minuto, hay tres contagios en nuestra Comunitat. La mitad de las plazas UCI de los hospitales valencianos ya están ocupadas por pacientes Covid, siendo la Comunidad Autónoma española con peores datos en este ámbito y de seguir la progresión, a corto plazo podría producirse un colapso hospitalario. Es muy inquietante que uno de cada cuatro fallecidos de España, se produzca en la Comunitat, o que haya un total de 1.500 sanitarios contagiados. Estos datos son realmente preocupantes. Sin embargo, el Gobierno del Botànic sigue paralizado, sin saber qué hacer y cómo gestionar esta grave crisis sanitaria, social y económica.

El President Puig está ocupado en lo único que le preocupa desde que comenzó esta grave crisis: tele predicar. Su obsesión por las cámaras, no soluciona la presión hospitalaria, su fijación por los micrófonos, no sirve de apoyo a nuestros sanitarios para que puedan hacer frente a la grave situación. Es escandaloso que su postura para dar solución a toda esta situación sea afirmar que “cuanto menos ruido haya sobre las medidas, mejor”. Es evidente que las medidas que ha adoptado la Consellera de Sanitat son manifiestamente insuficientes, y es obvio que hay que replantear la estrategia. Sin embargo, Puig prefiere que sobre eso no se hable. Mucha propaganda y pocas soluciones es lo que ofrece a los valencianos el Gobierno del Botànic.

A su vez, el President Puig está más preocupado en discutir con la Vicepresidenta Oltra, y es incapaz de ver lo que realmente necesita la ciudadanía. Como muestra, un botón: ha estado ausente en la crisis que ha generado la borrasca Filomena. En ningún momento se ha inquietado por la situación grave en la que se han visto numerosos municipios de las provincias de Castellón o Valencia. Y a la ausencia de Puig, debemos sumar la de los Vicepresidentes Oltra y Martínez Dalmau. La pauta de actuación del Gobierno del Botànic es siempre la misma: ausencia, falta de empatía e ineficacia.

La falta de ejemplaridad en el socialismo valenciano es patente. Basta tener presente el mal ejemplo dado por algunos de sus alcaldes que de manera escandalosa se han vacunado, saltándose todos los protocolos. El mismo día que fue vacunado el primer ciudadano en la Comunitat, le faltó tiempo al alcalde socialista de Rafelbuñol, para ponerse la primera dosis. Los socialistas valencianos han seguido a su manera el lema gubernamental: “Nadie se va a quedar atrás” y han considerado que ellos deben de ser los primeros en salir de esta pesadilla.

La alcaldesa de El Poblets, y su marido, alcalde de El Verger, según ellos en un gesto de solidaridad social para evitar la pérdida de dosis, se pusieron la vacuna. Con desfachatez han comparecido ante los medios de comunicación diciendo que no van a dimitir porque no han cometido ningún delito. No se trata de delinquir, es cuestión de decencia democrática, de solidaridad con los ciudadanos y los grupos especialmente vulnerables. Hay que respetar la memoria de los fallecidos. Miles de infectados viven con muchísima preocupación su situación. Hay grupos y personas que son especialmente vulnerables a la infección que merecían ser vacunados antes que este matrimonio de socialistas de comportamiento indecente.

Pero estos no son los únicos hechos que han hecho caer la careta de solidaridad y decencia que se pone la izquierda valenciana. Así, por ejemplo, las investigaciones sobre los chanchullos de las empresas del “hermanísimo” del President, siguen adelante. O, por otro lado, Antifraude investiga si la ejecución de los hospitales de campaña de la Generalitat se ajustó a lo contratado. A ello hay que sumar que hace más de medio año se denunció que el hospital de campaña de La Fe tenía graves deficiencias en materia de calefacción o accesibilidad. Sin embargo, en todos estos meses no se han subsanado y en pocos días va a ser necesario utilizar dicho hospital. Pero lo que ya han solucionado es el nombramiento de sus 183 altos cargos nacidos del reparto del pastel en la firma de la segunda edición del acuerdo del Botànic.

Es preciso que la vacuna frente al Covid se administre cuanto antes a todos los colectivos, pero también es necesario que, con urgencia, llegue pronto la vacuna que nos inmunice frente a la insolidaridad y egoísmo de la izquierda valenciana.

Fernando de Rosa.