El deterioro de la Real Senyera que cada 9 d’Octubre procesiona por las Calles del Centro del Cap i Casal es más que evidente. Así tras el 9 de Octubre de 2019 se anunció que se mandaría a restaurar de urgencia.

Ha pasado más de un año desde su anuncio y otro 9 de Octubre, este atípico en el que la Real Senyera no salió de dependencias municipales por el COVID-19. Debe ser que las cosas de palacio van despacio como apunta el refrán, en el caso del Ayuntamiento de Valencia apaso de caracol.

Hoy por fin, técnicos del Instituto de Conservación y restauración de la Generalitat Valenciana han recogido la Real Senyera para su traslado a los talleres y proceder a su restauración inmediata.

Ribó expresa el deso de hacer una copia y que ésta se quede en el Museo Histórico Municipal

técnicos envuelven en papel de seda a la Real Senyera que se ve rasgada en varios puntos

Joan Ribó en el acto de despedida de la Real Senyera que se custodia en el Archivo Municipal ha afirmado que desea se haga una copia y que sea esta copia la que salga del Consistorio Municipal. Dejando la original en el Archivo Histórico Municipal.

Mitos y falsedades en un Museo Histórico que adolece de rigor histórico

Un Archivo donde está la antigua Senyera cerrada en una urna y extendida. Un museo  donde también está asombrosamente expuesto el denominado como pendón de la conquista, cuya inscripción pone «Año…» algo insólito en la época musulmana si fuera verdad que lució en una antigua torre de las murallas musulmanas. Un pendón del que nos e tiene ninguna cita de su existencia hast la época de la dictadura franquista, donde además se tomó la Real Senyera como botín de guerra y se llevó a Madrid para los desfiles de la victoria de la dictadura franquista. Fue justo entonces cuando apareció este pendón en la época dictatorial y se paseaba por las calles de Valencia.

La Senyera está en una pequeña urna custodiada todos los días del año excepto cuando sale el 9 de Octubre.

La restauración y posibles cambios en la copia

La restauracións e llevará a cabo por técnicos especializados y la idea del Ayuntamiento es que cuando vuelva lo haga con una copia que es la que procesionará. una copia con un nuevo mástil y una quimera ( casco de Jaime I) que sea de un material más liviano, así como el mástil. Ya que en la Actual el peso es de más de 14 kilogramos, por ser el mástil de madera maciza y la quimera de hierro.

Desde 2018, Fernando Giner insistió en la restauración y la llevó a Pleno, y a pesar de ser aprobada por unanimidad, ha tardado más de dos años en llevarse a cabo esta restauración prioritaria debido al mal estado de la pieza histórica declarada BIC. Pero en el Ayuntamiento primero es lo complementario y depsués si hay tiempo lo indispensable, a ritmo de caracol, no vaya a ser que se embriaguen de trabajar los concejales y sus servicios.