El Consell de la Generalitat Valenciana se reúne este fin de semana en la localidad castellonense de Benassal. Un retiro de fin de semana que busca repasar los objetivos que se marcaron en el Seminario pasado y programar los de los próximos seis meses.

Ayer viernes iniciaron los trabajos de debates y puesta en común. Así como aprovecharon todos los Consellers para efectuar visitas institucionales a los municipios de la comarca.

¿Socios de gobierno o enemigos irreconciliables?

A este seminario acude el Consell más fracturado que nunca, donde cada uno de los trespartidos va completamente a la suya. A pesar de lso esfuerzos del President Chimo Puig por asegurar que son un Consell Unido. Así Puig viene afirmando las últimas semanas, «que las divergencias son normales porque son tres partidos diferentes».

Bien son conocidas las salidas de tono de la vicepresidenta Oltra en entrevistas en la televisión autonómica donde aseguraba que «En este Consell no se me escucha y muchas veces tengo que alzar la voz para que lo hagan».

También hay que recordar que gracias a Unidas Podemos el proyecto estrella de la Consellera de Sabitat, Ana Barceló se ha ido al garete. Así, la megaempresa pública sanitariaque recogería al personal de los departamentos de salud revertidos, al servicio de radiodiagnóstico y al Consorcio provincial Hospitalario de Castello no se efectuará. Tal y como aseguró la Síndica de Unidas Podemos en Corts Valencianes «no tiene ningún sentido sustituir una mercantil por otra».

La pandemia marca la agenda

Así, la vacunación y la pandemia marcarán la agenda de los próximos meses. Hay múltiples problemas a solucionar tanto en clave interna como externa, y el Consell deberá ponerse las pilas para solucionarlos.

Lejos de solucionar problemas hay muchas Consellerías como las del independentista Conseller de Educación que crean nuevos problemas y generan nuevas polémicas incrementando los problemas del Consell.

Hace escasos días el Conseller Marzá reunía en su consellería a als entidades más catalanistas para avanzar en la «reciprocidad de emisiones entre los territorios de habla catalana». Haciendo hincapié en que ahora la presión ha de recaer en el Conselelr Vicent Soler y en el President Chimo Puig.

Los problemas se acumulan

Así, en clave interna los problemas se acumulan de manera galopante. Un sector sanitario en pie de guerra y agotado con unas listas de espera inasumibles. Además, grandes problemas sociales con empleados públicos, o incluso una dependencia que va cada vez más lenta. El ingreso mínimo vital estatal va a gatas y no soluciona los problemas para los que fue creado dadad su lentitud y lastra las políticas sociales del Consell.

El nulo poder valenciano de Madrid se hace cada vez más patente con la infrafinanciación galopante, con una deuda histórica que no se sabe si algún dia podremos cobrar y con unas reivindicaciones como las del derecho Civil valenciano que cada vez se hacen con la boca más pequeña.

El principal problema del Consell es el financiero, con una deuda desbocada debido a la infrafinanciación. Pero también en clave interna a la pésima gestión de un Conell sobredimensionado con ejércitos de asesores a su cargo.