El president Chimo Puig, aseguró ayer ante los medios de counicación con respecto a los alcaldes que se han vacunado de COVID que él «En mi opinión particular no les pondría la segunda dosis».

Estas palabras sonaron con fuerza ante un auditorio que le preguntaba por las responsabilidades de los alcaldes. Añadió el President Puig que «han de asumir su grave error». Afirmó que lo primero era asumir que se había cometido un error, porque algunos de ellos ni lo asumen.

Puig afirmó que lo que se trata es de clarificar a la ciudadanía con total contundenica que nadie se puede saltar el sistema de vacunación establecido, al que calificó de «nuestra gran esperanza».

Un baño de realidad a las bonitas palabras del President

Pero la realidad es que muchos de ellos, como el alcalde de Rafelbunyol ya han recibido la segunda dosis de la vacuna. Así que son palabras que se las lleva el viento.

Otro de los baños de realidad es que el sistema de vacunación hace aguas también entre sanitarios, ya que muchos de los sanitarios que están luchando en primera línea de COVID no han sido vacunados. Por contra sí sus compañeros auxiliares administrativos e incluso informáticos de hospitales valencianos como ya denunció el propio Sindicato Médico la semana pasada.

Tampoco se está procediendo a vacunar a residencias con brotes activos

Muchas de las residencias que fueron vacunadas de la primera dosis, y que posteriormente ha entrado el COVID en ellas tampoco están siendo vacunadas de la segunda dosis. Según fuentes de la propia Conselleria de Sanitat, «se valora la situación de cada residencia de manera individualizada. No es lo mismo que haya un brote grande o un brote pequeño. Tampco que los positivos sean residentes os ean trabajadores«.

Un hecho que según fuentes consultadas igualmente la Consellería de Políticas Inclusivas desconocen totalmente este hecho. Un hecho insólito que certifica la no-comunicación entre Consellerías para luchar contra la pandemia.