Esta mañana el centro del Cap i Casal se ha colapsado por varias concentraciones y manifestaciones de la hostelería.

A las once de la mañana había convocada una concentración en la Plaza de la Virgen, a la que se ha sumado otra en la Plaza de Manises.

Ambas estaban convocadas por asociaciones de hostelería y ocio nocturno, que exigen una solución inmediata a su desesperada situación.

En la puerta de la Generalitat Valenciana, en la Plaza de Manises han tirado al suelo pancartas y céntimos de euro, representando que las ayudas prometidas son eso, calderilla.

Unas ayudas anunciadas que no cubren ni el 2% de las pérdidas

Desde CEOH, que es la Coordinadora empresarial de Ocio y Hostelería de la Comunitat Valenciana considera «aberrante que las ayudas del Consell no cubran ni el 2% de las pérdidas que arrastran y los gastos a los que tiene que hacer frente las pymes«.

Reconocen que esos 2.000 euros prometidos no cubren ni un mes de alquiler en muchos casos y reconocen que su situación financiera es asfixiante.

«Con esos 2.000€ tras casi 11 meses no podemos ni dar de comer a nuestros hijos»

Se han juntado allí empresarios y trabajadores de bares, restaurantes, cafeterías y locales de ocio de distintos municipios de toda la Comunitat Valenciana.

Una concentración cada vez más numerosa, acompañada de una fuerte cacerolada que ha rodeado durante más de una hora el Palau de la Generalitat Valenciana, donde en su interior estaba el President Puig. Ha recibido nuevamente a algunos representantes y les ha expresado su sintonía, pero advierte que el Plan de ayudas es el presentado la semana pasada.

Tachan de limosna las ayudas de la Generalitat Valenciana

«No queremos limosnas» Afirman que el «Plan Resiste esun insulto para la Hostelería y aseguran que «así no hay quien resista«.

Lalo Díez, Presidente de la Coordinadora CEOH advierte que están en una situación límite las 30.000 empresas que viven del sector de manera directa. Asegurando que los establecimientos arrastran de media pérdidas de 116.000€. Siguen haciend frente a impuestos y pagos que no cesan a pesar de estar cerrados.

Aseguran que la deuda media de cada empresa equivale a 5,3€ por día cada pyme a los que hay que sumar 0,5€por cada trabajador y día.

«El Plan del Consell arroja más sombras que luces». «Con fotos y titulares le recordamos a Puig nos e pagan nóminas ni se saca a flote un negocio»

Más de 1.000 personas han secundado la protesta de hosteleros de la Plaza de la Virgen y el Palau de la Generalitat Valenciana.

Protesta con vehículos

Aún estaba en marcha la protesta de más de 1.000 personas en la Plaza de la Virgen cuando se ha iniciado una marcha lenta que ha llegado al Centro de Valencia, que han colapsado hasta las 14h.

Más de 500 vehículos en este caso han colapsado arterias tan imporantes como la Gran Vía Marqués del Turia y se han dirigido al anillo interior pasando por Xativa y Guillém de Castro.

Una marcha lenta que ha durado desde la cabecera hasta el fin más de dos horas. En la que han participado más de 500 vehículos.

Muchos vehículos industriales

En la protesta de vehículos ue ha colapsado todo el centro de Valencia durante más de dos horas, se han observado muchos de los profesionales afectados. Así, habían coches de empresa de bares, restaurantes, pero también de sus proveedores.

Muchos camiones y furgonetas de empresas cerveceras, de café, de distribuidoras de alimentación y bebidas. También repartidores, incluso más de 15 autobuses de empresas conocidas que se han unido a la sonorísima pitada.

La marcha se ha parado y cortado en numerosas marchas y se han unido muchos compañeros que venían desde la Plaza de la Virgen. Así han acabado ocupando la calzada de la Calle Xativa y Guillém de Castro, sin ninguna presencia policial, y bajo muchas pancartas.

«Ya no tenemos nada que perder, estamos arruinados. Sólo queremos el pan de nuestras familias y no nos abandonen»

Desesperados, empresarios y trabajadores aseguran que van a ocupar las calles si es preciso de manera permanente

Unas palabras de absoluta desesperación que encerra una advertencia, y es que cada día son más, y aseh¡guran no van a parar y amenazan con colapsar todas las semanas Valencia y si es preciso todos los días. Muchos vehículos de Alicante y Castello que están convencidos de que van a venir a colapsar la ciudad hasta que haga falta.

Muchos de los presentes, entre lloros y absolutamente desesperados aseguran que «lucharemos hasta el final y esto sólo lo para si nos escuchan, si no aumentaremos la presión en la calle si es preciso de manera permanente».