Asfixia económica de la Generalitat Valenciana

Encendidas ya todas las luces rojas desde el 1 de agosto en el Palau de la Generalitat. Desde esa fecha, la Conselleria de Hacienda ha cerrado el grifo de la financiación de golpe. Asfixia económica de la Generalitat Valenciana. Cierre del gasto

Es que las cuentas de la Generalitat Valenciana no cuadran y el desfase en déficit puede ser de los que hace historia. Muchos son los factores que han desembocado en esta peligrosa situación.

Corte del grifo de la financiación desde el Estado

Por un lado, un gobierno en funciones desde abril que no puede aprobar nuevas transferencias de dinero a las Comunidades Autónomas, más allá del FLA. Es por ello, aunque no nos lo dicen, que la Generalitat Valenciana, el PSPV, Compromis y Podemos urgen a un gobierno que les salve los muebles como comunmente se dice.

Aumento de las infraestructuras y gastos del gobierno del Botanic

Por otro, el nuevo Botanic o «Botanic2″ aumenta todas sus estructuras en cerca de un 30%, con lo que el gasto también aumenta en un 30% respecto a la legislatura anterior. Hay más consellerías, más altos cargos, más asesores, más enchufados, mayor gasto.

A esto se le suma que todas las administraciones públicas han puesto el foco en la Generalitat Valenciana por su excesivo gasto corriente. Así tanto el Gobierno, como el Ministerio de Hacienda hacen continuas llamadas de atención que nunca son atendidas. Siempre se achaca estas advertencias a un exceso de celo de las administraciones. La Generalitat Valenciana hace caso omiso de las continuas llamadas de atención.

Ya hace meses, respecto al gasto farmacéutico del 2018, el Ministerio de Hacienda devolvió el balance y dijo suspendería todos los pagos a la Generalitat porque eran unas cuentas «opacas» y con exceso de gasto. Esto puso al Govern del Botanic en un serio apuro a la semana de su nombramiento.

Ahora, con los gastos descontrolados, mayor gasto de las Consellerías y la financiación cortada de raíz hace saltar todas las alarmas.

Exceso de déficit

El límite fijado por ley de déficit de las Comunidades Autónomas para el 2019 está fijado en el 0,1% de su presupuesto. Según balances estatales estaría en mayo en torno al 0,6-0,7%, casi multiplicamos por seis la cifra máxima fijada por ley.

Esto ha llevado a que TODOS los gastos no comprometidos se dejen para 2020. Así no se va a aprobar ningún gasto nuevo hasta 2020. De hecho incluso las partidas de todas las Consellerias que no sean necesarias serán recortadas además.

Proveedores preocupados y ayudas que acumulan grandes retrasos.

Los proveedores de la Generalitat Valenciana han visto cómo el período medio de pagos de sus facturas ha aumentado considerablemente, hasta alcanzar una cifra poco razonable y alejada a la agenda marcada desde transparencia.

También los pagos de la Generalitat Valenciana básicos como al Renta Valenciana de Inclusión se están viendo afectados, retrasando pagos más de un mes. Las ayudas sociales también llevan un retraso de casi 30 días según constantan los propios usuarios.

Podemos buscando sedes céntricas para sus Consellerias

Esto contrasta con consellerías como las de Podemos que están buscando «alquilar locales más grandes acordes a sus necesidades en el centro de Valencia«. Esta situación surrealista está derivada de una pésima gestión.

Políticas sociales al borde del colapso y sin financiación y subvenciones a entidades afines sin parar.

Los centros de menores al borde del colapso, las farmacias que no pueden aguantar más impagos y los servicios sociales sin presupuesto. este es el balance del gobierno del Botanic 2 a casi 100 días de su constitución.

En cambio, grandes subvenciones a entidades de dudosa reputación vinculadas a los partidos que foman el gobierno.

La financiación autonómica clave

Una de las reivindicaciones fundamentales ha de ser para apoyar cualquier formación de un gobierno, sea del color que sea, la financiación autonómica y su reforma. Se ha constatado que la Comunitat Valenciana es la que está peor financiada de todas. Desde el Palau se reivindicaba con fuerza en la época de gobierno de Rajoy, pero fue llegar Pedro Sánchez y las pancartas desaparecieron de los edificios públicos. Compromis apoyó una moción de censura, pero luego no exigió esa financiación necesaria.

Pero además de ser una comunidad con un déficit de financiación (los fondos del Estado no cubren ni para pagar el gasto corriente en educación y sanidad), hemos de estar bien gestionados. Una cuestión, la gestión, que es uno de los demonios del Botanic, ya que la gestión de muchas áreas es nefasta.