La Capitulación de Quito “De españoles a colombianos y finalmente a ecuatorianos”

En el imaginario popular, se ha construido una percepción de libertad en base a los relatos liberales que pusieron su emocionalidad antes que la evidencia histórica, pero conozcamos cómo fue entregada la ciudad de Quito luego del 24 de mayo de 1822, en el acta de capitulación de la ciudad, dada el 25 de mayo en el fortín del Panecillo, se expresa claramente, ‘ocupación’, es decir, una ciudad invadida por un ejército traidor y por extranjeros que deseaban la fragmentación de la España Americana (Albión).

Consecuente a ello, esta ocupación fue con fines expansionistas, porque así Quito, o lo que fue el Reino de Quito, pasó a formar parte de la Colombia bolivariana, conocida como departamento del Sur.

Lo curioso de la capitulación de la ciudad es el lenguaje con el que se expresa sobre los habitantes de esta ciudad y de quiénes lo defienden, nótese en el artículo 2º, se menciona a los oficiales tanto europeos como americanos ¿en este momento había ecuatorianos, en el ejército que defendió la ciudad? Por supuesto que no, eran españoles peninsulares como americanos. Finalmente, la batalla de Pichincha fue un hecho violento contra los españoles de Quito, fue un acto de expansión y de separación a lo que fue nuestra monarquía a lo que fue nuestra civilización.

Capitulación de Quito

“En la Ciudad de Quito a veinticinco de Mayo de mil ochocientos veintidós: conociendo que las circunstancias de la guerra obligaban a tomar un medio de conciliación que ponga a salvo los intereses del ejército español, con la ocupación de esta ciudad y provincia, por las divisiones del Perú y Colombia a las órdenes del señor General Sucre, después de la victoria conseguida por éste en las alturas de Pichincha, en la que los dos ejércitos se batieron con el ardor que les es característico, en atención a que la falta de comunicaciones con la Península, la opinión general del país, y los pocos recursos imposibilitan continuar la lucha; y siendo conforme con las instrucciones de la Corte dadas al Excmo. Señor General Murgueón por el ministro de guerra el 3 de abril de mil ochocientos veintiuno, determinaron los jefes de los dos ejércitos, transigir las desavenencias nombrando al efecto al Señor General Sucre, a los señores coroneles D. Andrés de Santacruz jefe de las fuerzas del Perú, y Antonio Morales Jefe de Estado mayor de las De Colombia; y el Excmo. Señor General D.  Melchor Aymerich a los señores coroneles D. Francisco González, a D. Manuel Maria Martínez de Aparicio, Ayudante General y jefe de Estado Mayor de la División española, y al Ayudante del mismo cuerpo D. Patricio Brayn, los cuales después de reconocidos sus poderes estipularon los artículos siguientes.

Artículo 1º.

Será entregado a los comisionados del señor General Sucre la fortaleza del Panecillo, la Ciudad de Quito, y cuanto estaba bajo la dominación española al norte y sur de dicha ciudad con todos los pertrechos de boca y guerra y almacenes existentes.

Artículo 2º.

Las tropas españolas saldrán de dicha fortaleza con los honores de la guerra, y en el sitio y hora que determine el señor General Sucre entregarán sus armas, banderas y municiones; y en consideración a la bizarra conducta que han observado en la jornada de ayer, y a comprometimientos particulares que pueda haber, se permite a todos los señores oficiales así europeos como americanos, que puedan pasar a Europa, o a otros puntos, como igualmente la tropa, en el concepto de que todos los oficiales que quieran quedarse serán admitidos, o en las filas, o como ciudadanos particulares.

Artículo 3º.

Los señores oficiales conservarán sus armas, equipajes y caballos.

Artículo 4º.

Los que de estos quieran pasar a Europa serían conducidos por cuenta del gobierno de Colombia hasta la Habana; por la dirección de Guayaquil y Panamá escoltados por una partida hasta el embarque, y en el primer puerto español a donde lleguen serán satisfechos los gastos que ocasionen al comisionado que lo conduzca.

Artículo 5º.

El señor General Aymerich queda en libertad de marchar cuándo y por donde quiera con su familia, para lo cual será atendido con todas las consideraciones debidas a su clase, representación o comportamiento.

Artículo 6º.

Se concede una amnistía general en materia de opinión, y todos los empleos públicos, eclesiásticos, y particulares que quieran pasar a Europa se les concederá su pasaporte, pero el viaje hará por su cuenta.

Artículo 7º.

Como en el artículo 1 están comprendidas, en la presente capitulación, las tropas que están en Pasto, y su dirección, se nombrarán dos oficiales de cada ejército que irán a conducirlas y enterarse de cuantos prisioneros y pertrechos y demás que allí existían; pero en atención a las circunstancias de que aquel país, el Gobierno Español no pueda salir garante del cumplimiento de ella, en todo caso el de Colombia obrará según le dicten sus prudencias y juicio.

Artículo 8º.

Después de la ratificación por ambas partes del presente tratado, el señor General Sucre podrá ocupar la ciudad y fortaleza a la hora y día que guste, cuyos artículos para la ratificación de las partes contratantes firmaron dichos señores comisionados, en el Palacio del gobierno de Quito, dichos días, mes y año.

Andrés Santacruz

Antonio Morales.- coronel Francisco Gonzalez .- Manuel María Martinez de Aparicio.- Patricio Brayn. Cuartel General de Quito a veinticinco de Mayo de mil ochocientos veintidós”

Pero este proyecto de expansión y colonización bolivariana, no duró mucho tiempo. La república colombiana bolivariana comenzará su fragmentación, el desgaste político y económico producido por la misma revolución llevará al mismo bolivar a escribirle a uno de sus generales Juan José Flores, el 9 de noviembre de 1830:

1°. La América es ingobernable para nosotros.
2°. El que sirve una revolución ara en el mar.
3°. La única cosa que se puede hacer en América es emigrar.
4°. Este país caerá infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada, para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles, de todos colores y razas.
5°. Devorados por todos los crímenes y extinguidos por la ferocidad, los europeos no se dignarán conquistarnos.
6°. Sí fuera posible que una parte del mundo volviera al caos- primitivo, este sería el último período de la América.

Así quedará sentado que la revolución hecha en la España Americana, nos deja graves consecuencias, entre ellas será la fundación del mismo Ecuador, como bien lo señala el fundador de la casa de la cultura del Ecuador, Benjamín Carrión: <El #Ecuador nace de esta jornada vergonzante del 13 de mayo de 1830, que nadie en el país ha intentado conmemorar como fecha de natalicio de la patria y no figura en el calendario cívico.

Un mulato de Puerto Cabello, que se había ganado la confianza de Bolívar y que había peleado bien en algunas de las batallas de la Independencia, Juan José Flores, reclama su soldada de sus servicios en tierras y el poder. Después de obtener la eliminación de Sucre, en las montañas de Berruecos… Después de haberse casado en Quito con una quiteña de buena familia (Jijón), convoca a una de esas famosas Juntas de Notables, o sea una reunión de amigos y parientes, y hace que se declare independiente el departamento del Sur, con el nombre del República del Ecuador… Así de triste, así de lamentable es el acta de nacimiento de la patria. Fecha borrada de todos los calendarios cívicos, porque significa la gran traición a eso que antes y después se ha llamado ‘el sueño de Bolívar’.

Flores, el venezolano advenedizo se hace dueño absoluto como hacienda propia, de este Ecuador recién nacido. Le inventa una constitución -conocida como la carta de la esclavitud- que estatuye claramente que el gobernante del nuevo país debe ser él, el venezolano cómplice de la destrucción de la Gran Colombia. Rocafuerte lo combate.

Pero transige y le acepta al espadón extranjero la dádiva de un periodo presidencial. Vuelve nuevamente y cuando el país resuelve expulsarlo para siempre, pide humildemente a la Reina Cristina de España, que le preste a su hijito el Duque de Rianzares, el cual sería Rey de los Andes y Flores gobernaría como Primer Ministro… Las cosas están listas. Los barcos de la reconquista listos a zarpar del puerto de Southampton. La cosa de salva porque el Primer Ministro Británico, Cannig, embarga los barcos e impide su salida.

Lo que más llama la atención, será que uno de los generales de bolívar quiera volver a la unidad monárquica, ya que fueron ellos los que propiciaron la caída y la fragmentación de la España Americana y en este caso, del Reino de Quito para convertirse en el departamento del Sur, y finalmente en el Ecuador, así de triste, así de lamentable es lo que nos ocurrió, pasamos de ser españoles por casi 288 años, a colombianos por 8 años y ecuatorianos por 191 años, con golpes de estado, inflaciones deflaciones, guerras con quienes formábamos antes un mismo territorio Perú y Nueva Granda (actual Colombia) y cesión de territorios.

A.Armijos