Fernando de Rosa “ Diálogo de besugos”

Según el diccionario de la Lengua española, la expresión “diálogo de besugos” hace referencia, coloquialmente, al desarrollo de una conversación sin coherencia lógica.

Precisamente, el presidente Pedro Sánchez y el de la Generalitat catalana, Pere Aragonés, han escenificado esta semana la puesta en marcha de la “mesa de diálogo para Cataluña”, que Moncloa nos la quiere vender como la solución al problema catalán.

  • Los gestos iniciales de la puesta en escena del diálogo, ya delatan el oscuro horizonte que se vislumbra

Los intereses generales y el bien común se van a ver gravemente comprometidos, ya que va a ser un diálogo sin la coherencia lógica necesaria en un Estado social y democrático de Derecho: el respeto a la ley y al orden constitucional.

Lo que piden Pere Aragonés y los suyos, amnistía y autodeterminación, están fuera de la lógica interna y europea. Por su parte, lo que Pedro Sánchez esté dispuesto a conceder para sobrevivir el resto de legislatura, me inquieta. Los gestos iniciales de la puesta en escena del diálogo, ya delatan el oscuro horizonte que se vislumbra.

Se trata de una “cumbre bilateral” como si Cataluña fuera un Estado independiente; el presidente Sánchez pasa revista al “glorioso ejército imperial catalán”, y se retira la bandera de España cuando comparece Aragonés, presidente de todos los catalanes, también los que no son independentistas. El pescado del desorden constitucional y legal ya está todo vendido. Ahora solamente resta que Sánchez siga haciendo concesiones a los golpistas.

  • Los independentistas siempre han tenido muy claro que entre sus objetivos está la Comunidad Valenciana.

Los valencianos tenemos que estar bien alerta en esta lonja en la que se compra y vende todo, pues nuestra cultura, señas de identidad y lengua, pueden ser moneda de cambio en ese diálogo.

Es muy triste que los partidos de izquierda valenciana, le bailen el agua al voraz tiburón anexionista catalán. La política del alcalde Ribó, subvencionando a asociaciones catalanistas, es un ejemplo claro de la sumisión vergonzante de la izquierda valenciana a los independentistas catalanes.

Por otro lado, las autoridades valencianas, acomplejadas ante los grandes éxitos que consiguió para la ciudad de Valencia la alcaldesa Rita Barberá, no han mostrado entusiasmo ni apoyo a la candidatura valenciana para ser, de nuevo, sede de la Copa América de vela.

En un momento de grave crisis económica, en el que el sector del turismo necesita del apoyo institucional, la celebración del evento en nuestra ciudad sería una gran oportunidad para el sector. Pero eso no les importa. En realidad, los partidos del Botánico andan envueltos en sus rencillas.

El barco del gobierno autonómico ya hace aguas. El exvicepresidente segundo, Dalmau, salió huyendo antes de la catástrofe fatal. Por su parte, esta semana, la Vicepresidenta primera, Mónica Oltra, ha plantado al Conseller de Hacienda, Vicent Soler, en la reunión prevista para confeccionar los presupuestos de la Generalitat y a la que iba a acudir también el nuevo vicepresidente de Podemos.

  • Por motivos presupuestarios, Oltra, el año pasado, casi hizo saltar por los aires el Gobierno autonómico.

El President Puig contiene la respiración y cruza los dedos, sabedor de que la Comunidad Valenciana va encaminada a una convocatoria adelantada de elecciones.

El caladero de votos de la izquierda nacional y autonómica se ha agotado, aunque el CIS de Tezanos quiera dar un balón de oxígeno a Pedro Sánchez. Las falsas promesas y las mentiras pasan factura.

En este diálogo de besugos en la que se ha convertido la política impulsada por el sanchismo, sirva este artículo como reflexiones de un “mero” observador para que las cosas puedan cambiar a mejor gracias a las propuestas y vocación de servicio a la ciudadanía del Partido Popular.