El IVCR+i y la Universidad de Alicante investigan los pigmentos utilizados en las pinturas rupestres de las cuevas de la Araña en Bicorp

Coincidiendo con el centenario del descubrimiento de este yacimiento rupestre, analizan los compuestos y técnicas de las pinturas realizadas hace 7.000 años

El Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació y la Universidad de Alicante han iniciado un trabajo de investigación sobre las pinturas rupestres de las cuevas de la Araña de Bicorp, coincidiendo con el centenario de su descubrimiento.

El estudio incluye el análisis de los pigmentos utilizados por los pintores prehistóricos hace 7.000 años.

La técnica utilizada es la fluorescencia de rayos X, un método no destructivo que permite determinar los compuestos minerales de los pigmentos, conocer las recetas pictóricas y averiguar la procedencia de los minerales utilizados en cada una de las pinturas.

Al mismo tiempo, hace posible establecer la relación entre los motivos en las diferentes escenas, su sincronía y los diferentes momentos de su realización.

Este estudio se completa con la fotografía infrarroja, una técnica que va a permitir reconstruir la imagen de motivos pintados, en la actualidad inapreciables, ya que quedaron velados por procesos geológicos y que ahora, mediante esta tecnología, se podrán contemplar.

Descubiertas en el año 1920 por Jaime Poch y Garí

Las cuevas de la Araña de Bicorp es uno de los conjuntos de referencia del arte rupestre levantino. Descubiertas en el año 1920 por Jaime Poch y Garí, fueron estudiadas por Eduardo Hernández Pacheco y Fernando Benítez, trabajos que vieron la luz el año 1924 en una completa monografía.

En este trabajo se describieron sus más de cien figuras pintadas y se estableció una secuencia estilística y cronológica para sus motivos pintados. Con posterioridad, las cuevas de la Araña han sido un referente fundamental en los estudios sobre arte rupestre prehistórico, ya que en sus tres cavidades se conservan las escenas más representativas del arte levantino como las escenas de caza de cabras y ciervos y la recolección de la miel: primera imagen de la apicultura e icono universal de esta actividad.

Coincidiendo con el centenario de su descubrimiento, se ha iniciado un proyecto de investigación de sus pinturas rupestres a cargo de Mauro S. Hernández de la Universidad de Alicante y el IVCR+i.