El Pleno Municipal del Ayuntamiento de Chirivella ha dado luz verde a las cuentas generales del año que viene con la suma de los dos socios de gobierno, PSPV-PSOE y PODEM, y el apoyo de Compromís. Ciudadanos ha optado por la abstención, mientras que el Partido Popular y la concejala no adscrita han votado en contra.

Dotado con 19,5 millones de euros, el presupuesto 2021 tiene un perfil marcadamente social y progresista. Tiene, además, guiños significativos a la reactivación de la economía local.

En un contexto de emergencia sanitaria y socioeconómica, las cuentas municipales excluyen subidas de tasas, precios e impuestos durante el año próximo. Condonan a la hostelería el pago de la tasa de terrazas. Además, incrementan las partidas directamente vinculadas a la lucha contra la pandemia.

Así, las cantidades destinadas a la cobertura social aumentan un 40% respecto al presupuesto anterior. Otro dato relevante es el crecimiento de la consignación en limpieza viaria y recogida de residuos (+25%). O la limpieza y desinfección de los centros escolares (+33%).

El reparto de la inversión

Entre las inversiones más relevantes que se ejecutarán en 2021 destacan los 400.000 euros destinados a mejorar la accesibilidad en vía pública. 525.000 euros para la construcción del nuevo almacén-taller de la Brigada de Obras y Servicios. 200.000 euros en asfaltado. 60.000 euros en renovación de pavimento y juegos de parques infantiles. 60.000 en climatización del agua de la piscina cubierta. 90.000 euros para acondicionamiento y reforma de vivienda social municipal. El gobierno contempla también una inversión de 260.000 euros en modernización del alumbrado público e introducción de tecnología led.

Según el alcalde de Chirivella, el socialista Michel Montaner, “son unos presupuestos adaptados al abrupto escenario creado por la pandemia. La congelación de impuestos y tasas exime a la población de mayores cargas en un momento difícil. Pese a ello, conseguimos incrementar las partidas sociales y de servicio público, consolidando la vocación progresista del gobierno municipal.

La concejala de PODEM, Karin Jansen, manifiesta que “con estos presupuestos pretendemos dar aliento a quienes más lo necesitan, estimular el consumo, la actividad asociativa y el comercio local. Además nos permitirá seguir renovando nuestro alumbrado, mejorar la accesibilidad en la via pública y nuestros parques y zonas verdes”.

En opinión de Ricard Barberà, concejal de Compromís, son unos buenos presupuestos que, aunque parcialmente, recogen nuestras prioridades: atención a las personas vulnerables y consolidación del proyecto del almacén-taller de la Brigada de Obras. Avanzamos en la regularización de las viviendas municipales, aunque nos habría gustado avanzar más, y hay progresos importantes en accesibilidad y eficiencia energética. Nuestro voto es un sí exigente. Quedan muchas cosas por negociar.”