Los jardines de la Avenida del profesor López Piñero cuentan decenas de ramas de los tilos caídas y secas. Una imagen de completa degradación junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias y la Ciudad de la Justicia.

Las mismas imágenes con un mes de diferencia. Las ramas caídas llevan meses allí

Hace justo un mes, desde ValenciaNews paseamos por la zona. Concretamente son los espacios ajardinados junto a las viviendas que hay entre la Avenida e la Plata y la Ciudad de la Justicia. Decenas de ramas caídas de los tilos, secas y restos de botellón. Esa era la imagen que llamaba la atención, de unos espacios que si bien los setos están recortados, la jardinería se ciñe a la parte exterior de los espacios ajardinados. Como un atrezzo, sólo importa la visión exterior. Pero cuando uno da una mirada a estos espacios ve falta total de cuidado.

Las fotografías tomadas hace un mes son exactamente las mismas tomadas esta misma semana. Sólo cambia la fecha de realización. Las decenas de ramas secas y caídas se acumulan exactamente igual un mes después. Si bien, los restos de botellón son distintos, pero siguen habiendo.

Una falta total de limpieza, sumada a la inexistente jardinería de la zona. Esta es la imagen que tienen cientos de vecinos al salir de sus casas. Pero también los turistas que buscan resguardarse de un «lorenzo» de justícia a horas de mediodía.

Los vecinos aseguran que hace más de tres meses que las ramas se acumulan sin que nadie proceda a retirarlas. Pero los jardines que se encuentrasn a sus espaldas también tienen ramas rotas y caídas.

La Plaza de la Calle Pintor Nicolau donde te pegas en el suelo

La falta de mantenimiento de la jardinería es evidente en toda la Ciudad

Algo no funciona cuando cruzamos a la otra parte del Río Turia, (cambiamos de empresa concesionaria) pero la realidad es excatamente la misma. Falta de cuidado y cientos de alcorques vacíos. Una ciudad cada vez más verde por la pintura verde que Grezzi utiliza sobre el hormigón. pero por contra una ciudad cada vez menos ecológica y vivible.

Jardines como el de la Calle Pintor Nicolau en pleno camins al Grao donde directamente te pegas en el suelo de la acumulación de savia del aroblado y restos de floración. Donde hace semanas que no pasa una barredora industrial. O zonas como las de Ramiro de Maeztu donde los flamantes nuevos maceteros ya tienen plantas secas por falta de riego o Jerónimo de Monsoriu, su continuación hacia Serrería donde los alcorques vacíos se acumulan.

La evidente dejadez municipal contrasta con el discurso del proopio Ayuntamiento donde cada día, en redes sociales se vanagloria de hacer su trabajo, por el que pagamos impuestos asegurando que limpian un jardín o podan el césped.

Calle Jerónimo de Monsoriu junto al parque de Ayora