Las 80.000 personas que toman medicamentos dispensados en el hospital podrán retirarlos en su centro de salud, su farmacia o en el domicilio

– Equipo de farmacia y pacientes decidirán el mejor medio para realizar el control farmacoterapéutico y el punto de recogida de fármacos

– La modalidad convencional de atención farmacéutica hospitalaria se podrá compaginar con la consulta por medios telemáticos preservando la privacidad

El seguimiento por medios telemáticos de pacientes que, sin estar ingresados, necesitan medicamentos que solo se dispensan en hospitales, o la retirada de estos fármacos fuera del centro hospitalario se consolida en la Comunitat Valenciana.

La Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública ha dictado las instrucciones que desarrollan el Plan Asistencial de Atención Farmacéutica Telemática (PAt), el paraguas que da cobertura a estos servicios.

Se trata de iniciativas concebidas para mejorar la calidad de vida de cerca de 80.000 personas con enfermedades crónicas, degenerativas o raras que hasta ahora tenían que desplazarse a las Unidades de Atención Farmacéutica a Pacientes Externos (UFPE) de los Servicios de Farmacia Hospitalaria (SFH) para someterse a controles farmacoterapéuticos, y para retirar la medicación que toman.

Sanidad lleva trabajando en la optimización de este servicio desde 2019 y, durante la pandemia, las UFPE ya han estado realizando entregas de medicamentos incluso en los propios domicilios de los y las pacientes para sortear las restricciones de movilidad impuestas por los diferentes estados de alarma.

Con las a actuales directrices, equipo de farmacia hospitalaria y pacientes decidirán de forma coordinada el mejor medio para realizar los controles farmacoterapéuticos, y el punto de recogida de fármacos más conveniente para usuarios y usuarias.

Esta actividad se adecuará a las necesidades y preferencias de las personas atendidas, y tanto la actividad presencial como la dispensación tradicional en los hospitales se mantendrán, de forma que se amplía la oferta que los hospitales prestan.

De esta forma, la modalidad convencional de atención farmacéutica hospitalaria se podrá compaginar con la consulta y el contacto a través de medios telemáticos, siempre y cuando se preserve la privacidad y seguridad de las comunicaciones.

Por su parte, la retirada de medicamentos hospitalarios se podrá hacer, además de en el hospital, en otros centros del Sistema Sanitario Valenciano (un centro de salud, por ejemplo) así como en espacios de proximidad para pacientes, como son las oficinas de farmacia, y en casos necesarios, en el propio domicilio.

  • Para ordenar el servicio y hacer un uso adecuado de los recursos disponibles, se han definido unos criterios de inclusión y un orden de prioridades.

Así, por ejemplo, quienes viven en zonas rurales alejadas o presentan dificultades para desplazarse hasta el hospital tienen prioridad alta.

Esta reorganización de los servicios de atención farmacéutica hospitalaria, para el director general de Farmacia y Productos Sanitarios, José Manuel Ventura, evidencia una vez más «la profesionalidad y el compromiso del personal especialista en farmacia hospitalaria para adaptarse a las necesidades de unos y unas pacientes que, por lo general, padecen patologías de alta complejidad y riesgo».

«Son personas que necesitan unos fármacos que por sus características farmacológicas o por motivos de Salud Pública, sólo pueden usarse o dispensarse en el medio hospitalario y llegar hasta a él, a veces, es una carga añadida que el Plan de Atención Farmacéutica Telemática busca aliviar», añade Ventura.

Plan de Atención Farmacéutica Telemática (Pat)

El Plan de Atención Farmacéutica Telemática (Pat) se enmarca en el Programa de Optimización e Integración Terapéutica de la Conselleria, cuyo objetivo principal es adaptar la atención farmacéutica a las necesidades individuales de pacientes, mejorar la accesibilidad a los y las profesionales sanitarios y reducir la dependencia de las personas enfermas crónicas respecto al centro hospitalario. Además, busca fomentar la autonomía, responsabilidad y la participación de los y las pacientes en las decisiones que les afectan.