Alfonso el Magnánimo, el rey renacentista valenciano que inspiró a Maquiavelo

Un rey preocupado por su imagen

Los derechos sucesorios del Magnánimo sobre el trono de Nápoles y su relación con las élites político-culturales italianas de la época, generaron en el monarca una necesaria puesta en escena de su figura política ante el panorama internacional y le llevaron a proyectar una imagen de sí mismo dirigida hacia la legitimación, la auto-glorificación y la construcción de memoria. En su libro, Gema Capilla reconstruye el discurso de la imagen edificado por el Magnánimo a través del análisis de testimonios materiales conservados en los cuales aparece representado el soberano o sus símbolos.

  • Gema Belia Capilla Aledón, nacida en Valencia en 1980, es doctora internacional en Historia por la Universitat de Valencia

Desde los manuscritos de la Biblioteca de los Reyes Aragoneses de Nápoles, los sellos y las monedas, medallas, mármoles, arquitectura, pintura y cerámica, hasta las obras literarias que le dedicaron sus humanistas, reconstruye la transición de los paradigmas de representación medievales a los modernos, recuperados de la Antigüedad clásica por el Humanismo de la península itálica.

  • En definitiva, la autora pone de manifiesto cómo, siguiendo el ejemplo de Julio César y con casi un siglo de anticipación a El Príncipe de Maquiavelo y a la puesta en escena del emperador Carlos V, la maestría política del Magnánimo y sus humanistas, Beccadelli esencialmente, dieron a Europa el primer gran exemplum principum, un nuevo gobernante: cesáreo, virtuoso y humanista.

Gema Belia Capilla Aledón, nacida en Valencia en 1980, es doctora internacional en Historia por la Universitat de Valencia y profesora ayudante doctora acreditada por la AVAP y la ANECA en el área de Ciencias y Técnicas Historiográficas. Ha cursado sus estudios de licenciatura y doctorado en la Universitat de València, en la Alma Mater Studiorum-Università di Bologna y en la Università degli Studi di Roma La Sapienza.

Alfons el Magnànim, el rey renacentista valenciano que inspiró a Maquiavelo
  • Alfonso V de Aragón  llamado también el Magnánimo entre 1416 y 1458 fue rey de Aragón, de Valencia, de Mallorca, de Sicilia, de Cerdeña y conde de Barcelona; y entre 1442 – 1458 rey de Nápoles.

Era el hijo primogénito del regente de Castilla Fernando de Antequera y posteriormente rey de Aragón con el nombre de Fernando I, y de la condesa Leonor de Alburquerque. Pertenecía, por tanto, a la Casa de Aragón​ por ser nieto de Leonor de Aragón (ya que la dignidad real aragonesa podía transmitirse por línea femenina) y al linaje Trastámara por ser nieto de Juan I de Castilla.

  • El 12 de junio de 1415, en la catedral de Valencia, contrae matrimonio con su prima la infanta María hija de Enrique III de Castilla y de Catalina de Lancáster.

El 28 de junio de 1412 se convierte en heredero al trono de la Corona de Aragón cuando su padre fue proclamado rey tras el llamado Compromiso de Caspe y tres años más tarde, el 12 de junio de 1415, en la catedral de Valencia, contrae matrimonio con su prima la infanta María hija de Enrique III de Castilla y de Catalina de Lancáster.

  • El 2 de abril de 1416, tras el fallecimiento de su padre le sucede como rey de Aragón y de los demás reinos de los que era titular.

Alfonso el Magnánimo puede considerarse como un genuino príncipe del Renacimiento ya que desarrolló un importante mecenazgo cultural y literario que el valió el sobrenombre de “el Sabio” y que convertiría a Nápoles en el foco principal de la entrada del humanismo renacentista en el ámbito de la Corona de Aragón.

Su devoción hacia los clásicos fue excepcional. En sus propias palabras dijo: «los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer».