La Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica ha aprobado un presupuesto dotado con 2,6 millones de euros para la adquisición y reparto entre agricultores y agricultoras de las trampas de confusión sexual a través de feromenas que se usan para combatir la plaga de la polilla de la vid (Lobesia botrana).

Los daños principales sobre el cultivo los causan las larvas del gusano de la vid que atacan directamente al fruto y favorecen de ese modo la entrada de determinados hongos cuya acción acaba pudriendo el racimo.

Para combatir la incidencia de esta plaga, un procedimiento que se ha revelado especialmente efectivo es la llamada técnica de ‘confusión sexual’. Que consiste en la instalación de una serie de trampas en los viñedos, dotadas con feromonas. Que atraen a la polilla macho impidiendo que pueda localizar a la hembra y, por tanto, fecundarla.

El director general de Agricultura, Ganadería y Pesca, Antonio Quintana, ha explicado que «vamos a ayudar al sector de manera activa a combatir este problema mediante la adquisición y reparto entre los agricultores de estos dispositivos. Porque nuestra intención es que podamos generalizar en los viñedos valencianos el empleo de un sistema de lucha. Que, además de mostrarse muy efectivo, es absolutamente ecológico y respetuoso con el medio ambiente«.

Importancia de la lucha biológica

En este sentido, el secretario autonómico de Agricultura, Roger Llanes, ha subrayado que «el compromiso decidido que viene acreditando la Generalitat en su apuesta por los procedimientos biológicos como estrategia para combatir plagas y enfermedades en el campo. Puesto que estamos convencidos, ante todo, de la necesidad de preservar nuestro medio de vida y de trabajo. Y, aún más si cabe, en un contexto como el actual marcado por las restricciones crecientes en el uso de productos fitosanitarios«.

El proceso administrativo, que permitirá potenciar al máximo esta técnica de lucha biológica en el viñedo valenciano, ha entrado ya en la fase de adjudicación. Y, de acuerdo con las últimas previsiones, las trampas podrían estar a disposición de los agricultores y agricultoras alrededor del próximo mes de abril.

Respecto a los criterios de reparto de los dispositivos, la Conselleria de Agricultura entregará de forma gratuita una trampa a cada agricultor o agricultora. Que, a su vez, adquiera otra en el mercado.