L’Alqueria del Basket vive su primera graduación

L’Alqueria del Basket sigue consolidándose internacionalmente como casa del baloncesto europeo de formación, y eso sería imposible sin la Cultura del Esfuerzo y los valores que demuestran cada día los integrantes de su Cantera y Escuela. Por ello, la instalación ha estrenado esta temporada un nuevo evento. Ayer se vivió la primera graduación de los jugadores cadete de segundo año, la generación de 2004, en la pista central.

El acto, que tuvo una duración de 60 minutos y contó con la presencia de los jugadores de segundo año de la categoría, sirvió de agradecimiento por su entrega durante su etapa como jugadores del Club, y fue un emotivo recordatorio de la pasión que han desprendido en cada entrenamiento y cada partido.

La cita contó con un padrino de lujo. Arturo Llopis, jugador del Club en la temporada 94-95 que estudió en la Universidad de Harvard y actualmente trabaja en la prestigiosa empresa Spencer Stuart, personificó ante los presentes el claro ejemplo de esforzarse tanto dentro como fuera de la cancha, dedicando un interesante discurso con tres palabras clave: aprender, esforzarse e ilusionarse.

Elena Zafra y Nacho Pinazo hablaron en representación de todos los jugadores y jugadoras, dirigiéndose a la Familia Taronja, instantes después de recibir las becas y los anuarios que resumen su etapa en las categorías de formación. El acto contó con la participación de Esteban Albert, Andreu Casadevall y Vlado Babic, coordinadores de Cantera femenina, masculina y Escuela respectivamente, así como con el cierre de Mª Ángeles Vidal, Coordinadora General de la instalación. En un día especial, se volvió a demostrar que la unión de la Familia Taronja va mucho más allá de lo deportivo.