El borrador de la nueva Ordenanza de Convivencia que ha desarrollado el área de Protección Ciudadana que dirige el concejal Aarón Cano reserva un capítulo específico a la protección del patrimonio urbano.Tanto público como privado, frente a las pintadas, los grafitis y otras expresiones gráficas. El documento tipifica como infracción leve cualquier pintada o grafiti que provoque una degradación visual del espacio público y establece sanciones que pueden alcanzar los 750 euros.

Un parche que olvida el Código Penal

El documento prohíbe en su articulado realizar cualquier tipo de grafiti, pintada, mancha, garabato, escrito, inscripción o grafismo con cualquier material (tinta, pintura, adhesivos, pegatinas, stickers, vinilos, materia orgánica o similares) o bien rayando la superficie sobre cualquier elemento del espacio público. Considera susceptibles de sanción las pintadas o los grafitis que se realicen en los elementos de transporte ya sean de titularidad pública o privada, las paradas, las marquesinas y demás elementos instalados en el espacio público, en los elementos de los parques y jardines públicos, en las fachadas de los inmuebles públicos o privados y en las señales de tráfico, de identificación viaria o cualquier otro elemento del mobiliario urbano.

Según este texto, las pintadas en pretiles y puentes del río por ejemplo, no serían punibles al no ser edificios ni fachadas ni marquesinas ni elementos del espacio público.

Para los delitos contra el patrimonio está el artículo 323 del Código Penal en relación a los atentados contra el patrimonio. Una norma de rango superior que se olvida.

Aarón Cano por primera vez desde que es concejal de Seguridad Ciudadana habla de sanciones y de aplicar la ley más allá demultas de tráfico o de la ordenanza de ruídos

El concejal de Protección Ciudadana, Aarón Cano, ha subrayado que el respeto por el patrimonio, el mobiliario urbano y las instalaciones municipales constituye otro de los elementos fundamentales de la Ordenanza de Convivencia. “Debemos tener un espacio público bien conservado, bien usado y, sobre todo, respetado. Y esa forma de respeto muchas veces entra por la parte de la educación, de la sensibilización y de las campañas que prevé realizar la ordenanza, pero también por la parte punitiva. Porque, desgraciadamente, hay una parte de la sociedad que entiende las normas a partir de las sanciones. En este capítulo de la norma, vamos a afrontar sanciones por realización de grafitis en el mobiliario urbano no sólo en los bienes patrimoniales históricos sino en cualquier bien patrimonial de la ciudad de Valencia tanto público como privado”, ha explicado el edil.

Nuevas campañas de concienciación que servirán para poner publicidad a algunos medios supuestamente afines

En cualquier caso, Cano ha insistido en que la ordenanza contempla como elemento principal la concienciación. “La ordenanza pretende crear un espacio de concienciación, de creencia que el espacio público es un espacio compartido. Por ello, prevé la realización de campañas periódicas para sensibilizar y educar a la población en el sentido del respeto, a  la convivencia y los valores ciudadanos. Un paso más que también pretende generar un espacio de mayor respeto a los derechos y las libertades de todos y todas”.

Todo ello a pesar de que se ha demostrado inútiles las campañas de respeto al patrimonio o el decálogo de convivencia del Cabanyal. Medidas inútiles que no han dado ningún resultado más allá de la foto y de la campaña de publicidad sólo a algún medio supuestamente afín.

Limpieza inmediata

Entre las novedades del artículo figura que los agentes de la Policía Local podrán requerir a los infractores a restaurar y limpiar de manera inmediata los bienes dañados. En el documento se estipula que los policías podrán retirar e intervenir cautelarmente los materiales o medios empleados para realizar la pintada o grafiti. Si por el tipo de material utilizado o del bien afectado fuera posible la limpieza de la pintada, los agentes podrán conminar a la persona infractora a restaurar el daño cometido, sin perjuicio de la imposición de las sanciones que procedan.

Finalmente, el borrador de la nueva Ordenanza de Convivencia incide que en el caso de que la infracción fuera cometida por menores de edad, serán los padres, tutores, curadores, acogedores o guardadores legales quienes respondan solidariamente de los daños y perjuicios ocasionados.