Los alcaldes pedáneos de Compromis contra sus vecinos

Los alcaldes pedáneos de Compromis contra sus vecinos. Esto es así, porque ante la manifestación de los vecinos de Pobles del Sur (Pinedo, Palmar, Perellonet y Saler) y de poblacioens cercanas como Mareny o Perelló, en contra del proyecto de la CV-500, los alcaldes de Valencia puestos por Ribó, se muestran en contra de las protestas.

Los Pobles del Sur contra el proyecto de la CV500 se hartan de Ribó y de la Generalitat

Los distintos alcaldes han hecho declaraciones queriendo desactivar las protestas vecinales, unos alcaldes pedáneos pertenecientes a Valencia y que los nombre el propio alcalde Ribó. Estas declaraciones en contra de los vecinos, han encendido los ánimos de los convocantes. Los alcaldes ven «innecesaria la protesta y la califican de «partidista» a escasos días de las elecciones generales. Intentando coartar el derecho fundamental de libertad de manifestación, quieren desactivar  las protestas.

Los Pobles del Sur contra el proyecto de la CV500 se hartan de Ribó y de la Generalitat
Los Pobles del Sur contra el proyecto de la CV500 se hartan de Ribó y de la Generalitat

Compromís no lleva nada bien las protestas

Compromís es un partido que se coloca siempre y se ha colocado detrás de la pancarta, pero aprece que las reiteradas y cada vez más numerosas manifestaciones en su contra no las lleva tan bien. Cada semana en las puertas del Consistorio tiene Ribó una protesta, ya va siendo habitual, y todos se quejan de los mismo, de que Ribó «No les escucha». parece que el programa de escichar a la ciudadanía de «Parla en Ribó» al final se está descubriendo que es sólo para afines, y en el mejor de los casos, no sirve para nada.

También cada vez más barrios aparecen con pancartas en sus fachadas de edificios en contra de alguna decisión municipal. Por contra, desde las pasadas elecciones de Mayo, las Juntas Municipales, que es donde los vecinos pueden expresar sus quejas, no han convocado Plenos.

También son muchos los colectivos que se quejan de la falta de gestión, con un presupuesto que cerrará el año en mínimos históricos de ejecución presupuestaria, con partidas que ni se habían estrenado ni gastado un € a 30 de septiembre.