El proyecto BioSoil, desarrollado por jóvenes titulados de la Universitat Politècnica de Valencia (UPV), ha conseguido situarse en el Top 10 mundial de la competición Red Bull Basement 2026, cuya fase final se ha celebrado esta semana en San Francisco (Estados Unidos).
El equipo, formado por Alejandro Aymerich, Clara González y Hugo Lluch, representó a España tras imponerse en la fase nacional y competir con proyectos procedentes de más de 40 países.
Una respuesta a los efectos de la DANA
BioSoil nace como respuesta a un problema local: la degradación de suelos agrícolas en la Comunitat Valenciana tras la DANA.
El proyecto propone el uso de biología sintética y consorcios microbianos capaces de:
- Reducir o transformar contaminantes del suelo
- Mejorar la fertilidad agrícola
- Favorecer la regeneración de ecosistemas dañados
El objetivo es reducir la dependencia de insumos químicos y avanzar hacia una agricultura más sostenible.
Top 10 mundial entre más de 40 países
En la final celebrada en San Francisco, BioSoil compitió con 43 proyectos internacionales, logrando entrar en el Top 10 global y alcanzando además la sexta posición en la votación popular.
El equipo defendió su propuesta ante un jurado internacional formado por inversores y expertos del ecosistema tecnológico.
Apoyo institucional y ecosistema de innovación
El proyecto ha contado con el respaldo del Ayuntamiento de Valencia, a través de Valencia Innovation Capital, así como del ecosistema de la UPV.
La final nacional se celebró en La Harinera, espacio clave del ecosistema innovador valenciano.
Además, el equipo recibió apoyo técnico y formativo del GSIC powered by Microsoft, que facilitó sesiones de preparación para la competición internacional.
Valencia referente de innovación y talento jóven
La concejala de Innovación, Paula Llobet, ha destacado que el resultado de BioSoil confirma “el potencial del ecosistema innovador de Valencia y su capacidad para competir a nivel global”.
Desde la UPV, el vicerrector de Emprendimiento, Alberto Conejero, ha subrayado que el proyecto demuestra cómo la combinación de talento joven, investigación y transferencia tecnológica puede generar impacto real.











