Un desprendimiento causa el cierre de la Sala Rodrigo

El Palau de la Música se cae, literalmente, a trozos ante la desidia de las Administraciones.

Este fin de semana el Palau de la Música de Valencia sumó otro nuevo incidente más. De hecho, se desprendió la mayoría del falso techo de la sala Joaquín Rodrigo afectando a la gran mayoría del patio de butacas.

La suerte quiso que no se produjesen heridos, ya que este pasado fin de semana no había ningún acto programado en la sala.

Esta es la sala de abajo del Palau de la Música con una intensa actividad cultural. También ha trasladado allí pere Fuset las Asambleas de Presidentes de Junta Central Fallera, tras expulsar a los rpesidentes de fallas del hemiciclo municipal.

Sala Rodrigo del Palau de la Música donde se ha desprendido el techo.

Acumula demasiados problemas sin resolver el Palau de la Música.

En Abril del 2018, parte del trencadís de la cubierta y de las partes superiores del edificio. Desde entonces, lonas negras afean el edificio y lo cubren a la espera de una decisión técnica. Este trencadía se añadió en 2009 y parece que problemas con el pegamento utilizado han hecho que nueve años después se desprenda.

Más de una año para tomar una decisión sobre el trencadís que se cae a pedazos. A esto cabe sumar que el pasado noviembre se cayó una placa del techo en la Sala Iturbi, la principal. Así que se puede afirmar que El Palau de la Música se cae a trozos por la desidia municipal.

Parches y más parches pero ninguna actuación real integral del edificio por parte municipal.

Tampoco se actuó, se vió que eran filtraciones desde ese techo de trencadís que se había desprendido, y se optó por poner una lona impermeable sobre el techo para proteger al edificio de las lluvias y evitar filtraciones.

Si lleva un año las lonas cubriendo el trencadís «a la espera de qué hacer con ese trencadís», lleva 7 meses la lona impermeable. Con lo que los problema se acumulan en un edificio de 1987.

Cabe destacar que en 2003 se efectuó la ampliación del palau sobre espacios adyacentes y a nivel bajo el suelo, y en 2009 se puso el trencadís. Pero es un edificio que urge una reforma integral que no ha tenido en más de 30 años de existencias.

Desidia municipal y dejadez en un edificio de más de 30 años.

El Ayuntamiento y su desidia han hecho que fuentes municipales reconozcan que se habían detectado problemas en el techo de la Sala Joaquín Rodrigo, y que estaba a la espera de una licitación para arreglarlos. Ahora toda la programación se habrá de tarsladar a otras salas del propio Palau.