A principios de año, desde la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Valencia se anunció que las obras se retomaban. Era el tramo de la línea T10, el comprendido entre las Calles Alicante y el Barrio de Nazaret.

El inicio de las obras se fijó para Abril de este mismo año y que tendrían una duración de dos años para ponerla en marcha en 2021. Estas obras llevan paralizadas desde 2011. Ocho años sin ninguna actuación.

Instalaciones con fiestas ilegales y fallos de seguridad

Cabe recordar los episodios en el tram soterrado, donde ha pasado de todo, desde una fiesta de Nochevieja con cerca de 400 personas. Una «rave» ilegal que congregó en lo que será los andenes y estación de la Calle Alicante a cerca de 400 jóvenes. Pasando por los vídeos de youtubers navegando por los ríos subterráneos del tramo.

 

 

Pues acabadas las elecciones, nada se sabe de este proyecto, a pesar de los vídeos y planos e incluso figuraciones virtuales. De nuevo, da la sensación de promesa electoral fugaz. Más de 4 meses después nada se sabe, y lo peor aún, ni han empezado las obras, ni tienen fecha de inicio.

Nueva inversión en las deterioradas instalaciones.

Una inversión de 50 millones de € de los que en su día se dijo que 30 serían a cargo de fondos europeos y 20 millones pagaría la Generalitat Valenciana. El pasado enero Chimo Puig adjudicó el primer contrato de las obras. Este se adjudicó por 1,15 millones de euros (IVA incluido) a la unión temporal de empresas (UTE) compuesta por las mercantiles Técnica y Proyectos SA – Gesman Ingeniería de Gestión SL. Es el tramo que va desde la Calle Alicante al Oceanográfico. Aunque ni han empezado las obras.

Cabe recordar que en el entorno del Bulevar Sur, el propio Consistorio, mediante un mandato de Ribó arrancó más de 300 metros de vías para que no fuera «un obstáculo para la circulación». Que ahora tendrán que ser repuestas.