El Ayuntamiento de Valencia afirma que «el problema del botellón no es policial».

El Ayuntamiento de Valencia afirma que «el problema del botellón no es policial». Esta afirmación la ha realizado el concejal de Protección Ciudadana, Aarón Cano en una rueda de prensa sobre el dispositivo policial de playas.

Según el concejal Aarón Cano “Hemos trabajado en dos operativos especiales, uno en el Perellonet y otro en la Malvarrosa. Ambas en las inmediaciones de lugares donde se habían registrado quejas ciudadanas por las concentraciones de personas que se producían por la noche. Hemos levantado 389 actas por botellón, 215 en la playa de la Malvarrosa, 174 en el Perellonet”.

Felicitaciones de los vecinos por actuar pero incide que es un problema de convivencia

 Son operativos que han merecido felicitaciones ciudadanas que nos animan a seguir trabajando en determinadas líneas estratégicas”. Si bien, ha concluido el concejal,el botellón es un problema de convivencia porque impide el derecho al descanso, pero desde la Delegacion de Protección Ciudadana, que realizamos nuestra tarea, nos preocupa el tema por lo que implica de hábito juvenil. Y entre todos tenemos que implicarnos para rebajar los consumos de alcohol porque son preocupantes”.

El Ayuntamiento parece que como en el problema de drogas del cabanyal y de convivencia ante fiestas nocturnas ilegales en al vía pública lo combate con decálogos de convivencia. Para combatir el botellón el Consistorio ofrece algo que no sabe ni en qué se basa.

Si bien está claro que tan sólo con medidas coercitivas no se ataja el problema, tampoco nada se sabe de los cursos nocturnos ni se ha vuelto a oir nada de campañas con tan buenos resultados como las de «Controla Club» que se han quedado olvidadas.

Muy dificil combatir el consumo de alcohol cuando en todas las fiestas municipales el alcohol corre a ríos…

A los vecinos de la zona de la Cruz Cubierta, Cedro, Blasco Ibáñez, Honduras y la zona de las playas el Ayuntamiento les ofrece en vez de combatir el botellón decálogos de convivencia.

Todo muy «happy», todo en la línea de «como mola el gobierno municipal». Pero al realidad es que dificlmente podrán combatir este consumo de alcohol si en todas las fiestas municipales hay bares donde se ofrece alcohol. Si además, es demasiado fácil encontrar a concejales del equipo de gobierno con un vaso en la mano es un mal ejemplo. Empecemos por limpiar la casa de uno y luego demos ejemplo con actitudes propias.

Igual es hora de plantearse que allá donde haya un acto municipal y haya jóvenes empezar a restringir la venta de alcohol y promocional bebidas como la orchata o el zumo de naranja. Productos tan nuestros.