El Ayuntamiento de Valencia muestra ya al público el cuadro ‘Recepción de Isabel II en el Palacio de Cervelló’, obra del pintor valenciano Antonio Galbién Meseguer (1841-1896) íntimamente ligada a la historia de la ciudad. La pintura, adquirida el pasado mes de diciembre por el Consistorio a una coleccionista privada, por un importe económico de 20.000 euros (IVA exento), ocupa desde hoy la denominada Galería Borbónica del Palau dels Comtes de Cervelló, estancia donde transcurre la escena, tras acometerse unos pequeños trabajos de limpieza y adecuación en la sala donde se encuentra permanentemente expuesta.
Valoración institucional y coherencia museográfica
“Sumamos a nuestras colecciones una obra emblemática y representativa del pasado del Palau de Cervelló como residencia de la realeza española, tras el derribo del Palau del Real de València, reforzando el discurso histórico y destacando la importancia de este monumento, Bien de Interés Cultural, dentro de nuestro patrimonio local”, ha declarado el concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno. “Con la incorporación de la citada pieza, dotamos de coherencia y continuidad al relato museográfico del espacio, integrando un testimonio visual directamente vinculado al uso histórico del palacio”.
Trayectoria del autor Antonio Galbién Meseguer
Como tantos otros pintores de su generación, Antonio Galbién Meseguer, autor de la obra, estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, ampliando sus estudios en la Academia de San Fernando de Madrid y obteniendo diversos premios a lo largo de su carrera. Durante su vida, desempeñó diversos cargos docentes, participando igualmente en numerosos certámenes artísticos, como la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1866. Ese mismo año, Galbién fue nombrado profesor de dibujo del Instituto de Ciudad Real y, en 1876, de la Escuela de Bellas Artes de Málaga, de la que sería posteriormente su director.
Descripción y características de la obra
La obra, un óleo sobre lienzo de 192 x 265 cm, representa la recepción organizada en el año 1858 en honor a la reina Isabel II en el Palau de Cervelló con ocasión de la visita de la familia real española a València. En la preparación del evento intervinieron todas las instituciones públicas y privadas de la ciudad, cubriendo un amplio programa de actos, que incluían el adorno e iluminación de las calles, representaciones de teatro, misas y vuelo general de campanas, recepción, con el respectivo besamanos en uno de los salones del Palau de Cervelló, y un baile de gala organizado por la guarnición del parque de artillería.
Personalidades retratadas y contexto histórico
En la pintura, datada en 1866, aparecen representados los reyes de España, Isabel y su esposo Francisco de Asís, que reciben ofrendas de varias jóvenes vestidas con el traje regional valenciano por el nacimiento del príncipe de Asturias, futuro Alfonso XII. Entre las personalidades retratadas, se encuentran Vicente Boix, cronista de la ciudad de adscripción liberal; el conde de Parcent, a cuya influencia en la corte de Madrid se debe la visita de la reina; Miguel Nolla, empresario de origen catalán dedicado al mosaico; el marqués de Cruïlles; así como el conde de Almodóvar, alcalde de València entre 1857 y 1859.
Estado de conservación y adecuación de la sala
El cuadro está enmarcado con una caña o moldura estrecha dorada, posiblemente de época, y se encuentra en buen estado de conservación, no presentando daños en el soporte, pérdidas ni repintes posteriores muy evidentes, más allá de la suciedad acumulada por el paso del tiempo. De cara a la integración de la obra en la Galería Borbónica, el Servicio de Patrimonio Histórico procedió a la limpieza de los cortinajes, a la reordenación de los retratos existentes en la sala, así como al refuerzo de los cables de los rieles de sujeción, a fin de garantizar su exhibición con las debidas condiciones de seguridad y conservación.
El palacio como residencia de la familia real en València
El Palau de Cervelló sería testigo de numerosos avatares históricos desde que fuera derruido el Palau del Real, en el contexto de la guerra contra Napoleón, y se convirtiera primero en capitanía general y después en residencia real, pasando a ocupar un lugar relevante en la historia de la ciudad y de la nación en la primera mitad del convulso siglo XIX español. Entre otros acontecimientos, el rey Fernando VII firmaría en 1814 entre sus paredes el decreto que disolvía las Cortes españolas y derogaba la Constitución de 1812, conocida popularmente como ‘La Pepa’, restaurando la monarquía absoluta en España.
Años más tarde, en 1840, su viuda, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, abdicó de la Regencia en el Palau de Cervelló y partió hacia el exilio, no sin antes encomendar al general progresista Baldomero Espartero el cuidado de sus hijas. La mayoría de edad de Isabel II, en 1843, posibilitaría la vuelta de su madre del destierro, quien, invitada por el gobierno valenciano, volvió a habitar el palacio en marzo de 1844, acompañada por el duque de Cádiz y por las hijas de éste, María Cristina y Amalia. Más adelante en el tiempo, Isabel II residiría en el palacio en varias ocasiones, junto a su marido, el rey consorte Francisco de Asís.
Homenajes y visitas reales inmortalizadas
La primera de las visitas de Isabel II como reina de España a València se produciría en mayo de 1844. Una década después, en marzo de 1852, harían lo propio su hermana, María Luisa Fernanda de Borbón, y su marido, Antonio María de Orleans, duque de Montpensier, con motivo de la inauguración del ferrocarril de València al Grau. Posteriormente, en mayo de 1858 el Ayuntamiento invitaría a la reina Isabel y a Francisco de Asís para rendirles homenaje por el nacimiento del príncipe de Asturias, ceremonia que tuvo un amplio eco en la prensa y que aparece inmortalizada en la pintura recientemente adquirida.
Últimos huéspedes y configuración de la planta noble
El último de los huéspedes reales que acogió el palacio fue Amadeo de Saboya, apenas ocho meses después de ser proclamado rey de España. El monarca llegó a la ciudad el 3 de septiembre de 1871 con un programa de visitas bien estructurado, con el fin de conocer la realidad social valenciana, si bien no fue bien recibido por todos los estamentos de la ciudad. Pese a ello, su estancia en València se prolongaría durante cuatro días, durante los cuales desplegó una intensa actividad, visitando, entre otros lugares, el Hospital General y la Fábrica de Tabacos; asistiendo a una corrida de toros, al Teatro Principal, etcétera.
Como recuerdo de ello, los salones de la planta noble del Palau de Cervelló acogen en la actualidad una muestra pictórica de personajes representativos del siglo XIX en España, destacando los retratos de los reyes que componen la llamada Galería Borbónica. Mientras que la torre norte acoge a los primeros monarcas borbones, en el salón de baile se ubican los retratos de Fernando VII, María Cristina y de Isabel II, huéspedes todos ellos del palacio. Ya en la última sala se agrupan los reyes que no llegaron a hospedarse en él: Alfonso XII, la reina regente María Cristina de Habsburgo, Alfonso XIII, Juan Carlos I y Felipe VI.











