El Papa Francisco ha fallecido hoy a los 88 años, tras su última hospitalización en el hospital Gemelli de Roma y dos semanas de convalecencia en su residencia. El estado de salud del pontífice argentino se había deteriorado notablemente en los últimos días, y finalmente no ha logrado superar el tratamiento al que estaba siendo sometido. La Santa Sede ha confirmado su fallecimiento esta mañana.
Durante su ingreso, el Papa tuvo que suspender toda su agenda oficial. No obstante, realizó algunas apariciones sorpresa que dieron señales contradictorias sobre su evolución. Una de las más impactantes fue la imagen de él rezando de espaldas en una capilla del hospital, seguida por una fotografía recibiendo oxígeno, y más recientemente, su aparición en la Plaza de San Pedro. Su última aparición pública tuvo lugar ayer mismo, cuando recibió al vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, en una visita inesperada.
Un pontificado marcado por la humildad y la reforma
Desde su elección, el Papa Francisco fue una figura transformadora dentro de la Iglesia católica. Su elección en 2013 sorprendió al mundo: fue el primer jesuita, el primer latinoamericano y el primer Papa no europeo en más de un milenio. Su nombre, Jorge Mario Bergoglio, no aparecía entre los favoritos del Cónclave, y se dice que incluso pidió entre lágrimas a algunos cardenales que no lo eligieran.
Uno de los objetivos principales de su pontificado fue regenerar la Iglesia tras una serie de escándalos que afectaron la credibilidad del Vaticano. Desde su primer mensaje, al asomarse al balcón de la Basílica de San Pedro, mostró un estilo marcado por la humildad y cercanía, renunciando a muchos de los lujos habituales del cargo.
Una vida sencilla al servicio de Dios
Antes de su papado, como arzobispo de Buenos Aires, Bergoglio era conocido por su estilo de vida austero. No vivía en el palacio cardenalicio, sino en un modesto apartamento. Iba a trabajar en autobús y se cocinaba él mismo. Nacido el 17 de diciembre de 1936, se graduó como ingeniero químico, pero pronto optó por el sacerdocio. Ingresó en el seminario de Villa Devoto en 1958, dentro de la Compañía de Jesús.
Fue ordenado sacerdote en 1969 y, años después, Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de Buenos Aires en 1992. En 2001, fue creado cardenal, lo que allanó el camino para su posterior elección como Pontífice.
Un legado de valentía, diálogo y renovación
El Papa Francisco será recordado por su firme defensa de los más pobres, su llamado constante al diálogo entre religiones y su valentía al visitar países en conflicto como Irak. Sus gestos de apertura y reforma marcaron una etapa diferente dentro del Vaticano, donde su influencia seguirá presente en los años venideros.







