Extremadura recibió este viernes la visita de su majestad el Rey Felipe VI y su majestad la Reina Letizia. Se desplazaron hasta las localidades más castigadas por los incendios forestales de este verano para trasladar un mensaje de apoyo y cercanía a los afectados. En su recorrido, Don Felipe lanzó un llamamiento a “retomar los viajes cancelados” y a visitar los pueblos del norte de Cáceres. Ya que “todavía tienen mucho que aportar” y necesitan “el cariño y la contribución económica de todos”.
Recibimiento en el Valle del Jerte
La primera parada fue en Rebollar, en pleno Valle del Jerte, donde decenas de vecinos recibieron a los monarcas entre aplausos, vítores de “¡Vivan los Reyes!” y “¡Viva España!”. Allí, los Reyes pudieron contemplar desde un mirador los emblemáticos cerezos del valle, que, afortunadamente, no se vieron afectados por las llamas.

En un ambiente cercano, Don Felipe y Doña Letizia conversaron con los vecinos, se hicieron fotografías, firmaron banderas y compartieron momentos distendidos con las familias. El objetivo era escuchar de primera mano las necesidades de los afectados y agradecer el esfuerzo de quienes trabajaron en la extinción.
Encuentro en Cabezabellosa: homenaje a los equipos de extinción
Posteriormente, Sus Majestades se trasladaron a Cabezabellosa, uno de los municipios evacuados durante el gran incendio de Jarilla. Allí fueron recibidos por más de 500 personas en la plaza del pueblo, además de autoridades regionales y estatales como el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola.
El incendio de Jarilla, que arrasó más de 17.400 hectáreas, ha sido calificado como uno de los más graves en la historia reciente de la región. En este municipio, los Reyes mantuvieron un emotivo encuentro con representantes de los equipos que participaron en las labores de extinción: UME, Ejército de Tierra, Guardia Civil, Protección Civil, Plan Infoex, Cruz Roja, bomberos, BRIF, agentes medioambientales y voluntarios, entre otros.
El jefe coordinador de la BRIF de Pinofranqueado, Álvaro Hernández, destacó que “es una satisfacción que Sus Majestades reconozcan la labor de todos los operativos que han trabajado día y noche para proteger vidas y viviendas”.
Durante la visita, la Reina Letizia recibió muestras de cariño en forma de regalos populares: flores, una camiseta con la bandera de Extremadura y hasta un chupete. Los monarcas firmaron también en el libro de honor del Ayuntamiento.

Mensaje de esperanza y turismo
El Rey Felipe VI insistió en la importancia de mantener viva la economía de los pueblos afectados:
“Esto sigue abierto y se puede disfrutar. Hay que transmitir la idea de que venga la gente y dejen su parte de contribución a la economía de la zona”.
Asimismo, el monarca pidió una reflexión conjunta sobre cómo mejorar la prevención y respuesta ante los incendios. Recordó que, aunque se han perdido proyectos de vida y propiedades, “la mayoría de las vidas humanas han sido preservadas”, pese a lamentar las cuatro víctimas mortales registradas.
Por su parte, la Reina Letizia subrayó que en estos días de visitas a distintas comunidades “hemos sentido la tristeza y desolación de los vecinos, pero también su gratitud al ver unidos a bomberos, Fuerzas Armadas, voluntarios y tantos ciudadanos trabajando juntos”.
Última parada en Hervás
La jornada concluyó en Hervás, tercera parada de la visita, donde los Reyes volvieron a encontrarse con vecinos y autoridades locales. Allí reiteraron la necesidad de fijar población en el entorno rural y de avanzar en estrategias contra la despoblación. Sin duda, un desafío que se repite en todas las zonas afectadas por los incendios.












