Tras las elecciones del 26M en menos de diez días se constituirá el nuevo Ayuntamiento de Valencia. Un Consistorio donde entra Vox y desaparece Valencia En Comú, la marca de Podemos en Valencia.

El nuevo Consistorio.

El aumento de la abstención, dio unos resultados que muchos no esperaban. Así, pese a la cuantiosa bajada de votos de Compromis, consigue un concejal más. El gran beneficiado es el PSPV de Sandra Gómez, que suma siete concejales, dos más que en 2015. Por otra parte, Ciudadanos, se estanca, consiguiendo mil votos más que en el 2015 y el PP de Maria José Catalá empeora los peores resultados del PP de la Ciudad de Valencia.

El PP en 2015 con su «ostia monumental» consiguió 10 concejales, ahora se hunde más, perdiendo 2 concejales más. En plena crisis y con el ruido mediático por la corrupción Rita Barberá consiguió 10 concejales. Ahora, con el terreno calmado, la ex-alcaldesa de Torrent que ahora se presenta por Valencia, consigue tan sólo 8 concejales.

Vox, consigue 2 concejales, muy por debajo de las espectativas creadas, recordemos que ellos pensaban sacar en torno a 6-7, y se han quedado en 2. Parece que se va desinchando en las grandes ciudades. Parece que suu lenguaje más radical no cala en las grandes urbes y sí en las zonas rurales.

El pactómetro.

Tras estos resultados, la suma de Compromis y PSPV dan justo la mayoría absoluta, que está en 17 concejales. Por contra la unión de PP, Cs y Vox suma tan sólo 16. Los mismos resultados que en 2015 de los bloques. Así entonces eran PSPV, Copromis y Podemos los que sumaban 17 concejales, por contra 16 eran PP y Cs. Lo que nos da a pensar que el transvase de votos no se da de un bloque a otro, sino entre los partidos del mismo bloque.

PSPV y Compromis comienzan las «negociaciones».

Parece que Compromis está muy subidito al conseguir un nuevo concejal más, y exige al PSPV de Sandra Gómez que invista alcalde a Ribó, de nuevo. Ha habido unas semanas de rifirrafes y al fin, tras las múltiples demandas de Sandra Gómez, Ribó ha accedido a reunirse con ella.

La inexperiencia de Sandra Gómez le puede pasar factura, ya que han negociado investir alcalde a Ribó y luego ya se verá el reparto de concejalías. Todo a pesar de las grandes choques de trenes que se esperan.

El PSPV no permitirá que Fuset vuelva a ser Concejal de Cultura Festiva y postula a Pilar Bernabé para ello y presidir por tanto la Junta Central Fallera. Los excesos de Fuset y sus múltiples polémicas le deberían de pasar factura. La mayoría del sector fallero exige un cambio de concejal, pero la inexperiencia de Sandra puede llevar de nuevo a Fuset a la concejalía.

Compromis y sus polémicos concejales

Pere Fuset, imputado, y al borde de la apertura del juicio oral por fraccionamiento de contratos, con múltiples llamadas al orden desde las distintas administraciones públicas e intervención, pero parace que Compromís y el PSPV han olvidado ya sus líneas rojas, otra vez.

Grezzi, al que ni tan siquiera en Compromis muchos quieren, se postula como el que va a concentrar más poder. De hecho la Policia Local que ha centrado parte de su ira y sus polémicas, puede pasar a depender de él. La Policía Local si eso se produce será un chiste, una casa de los líos contínua y las fricciones se antojan constantes.

La oposición calla

El nivel de oposición se antoja muy flojo, ya que la inexperiencia de muchos de los nuevos concejales hará que se vayan de vacaciones y en septiembre se empiecen a poner las pilas. Muchos de ellos desconocen incluso el funcionamiento interno del Ayuntamiento y dentro de cada grupo municipal, las luchas internas se antojan complicadas.

En el PP de María José Catalá, ya el presidente de Lo Rat Penat, Enric Esteve, al salir concejal, dijo que no asistiría al Pleno, a lo que la propia Catalá le tuvo que llamar al órden. Ahora calla de las publicaciones en el «valenciano» de la AVL que hace el PP y que él mismo rechaza en privado.

En Ciudadanos, la lucha entre mujeres será complicada, ya que Rocío Gil y Amparo Picó luchan por llevar el tema de Fallas y Fiestas dentro del grupo. Un gran conocedor de las fiestas de Valencia que fue relegado al número ocho de la lista, no ha salido, como es Manuel Camarasa, cuyo futuro en Cs es incierto.

Vox quiere asentarse en el Ayuntameinto y luego decidirá. La ex-concejal de Ciudadanos María Dolores Jimenez no ha salido, ya que iba de cuatro en la lista, y no se sabe cuál será su función, o si será, dentro del organigrama municipal. Igual una «asesoría». De momento callan y esperan acontecimientos.

En fin, un Ayuntamiento paralizado ya varios meses a pesar de los múltiples problemas existentes pedientes de solución.