La cárcel de Picassent registra un accidente laboral con unas escaleras «ilegales» con una plantilla de funcionarios exigua

Los funcionarios de prisiones de la cárcel de Picassent continuan con sus reivindicaciones, ya que se sienten olvidados por todas las administraciones. Insisten en la falta de personal y medios, y a esto se suma las instalaciones precarias donde realizan su trabajo.

Así, ayer se produjo un pequeño accidente laboral debido a estas malas condiciones, que pudo ocasionar una tragedia a uno de los funcionarios.

COMUNICADO DE #TUABANDONOMEPUEDEMATAR Picassent

En el día de ayer 4 de agosto, un funcionario de la prisión de Picassent ha sufrido un accidente laboral. Ocurrió al levantarse de la silla de la oficina y golpearse la cabeza contra la esquina de la escalera de caracol de hierro del departamento de la Piscina en la unidad de Preventivos.

Un accidente provocado por unas escaleras declaradas como «ilegales» por no cumplir con la normativa de seguridad

primer plano de la herida del funcionario

El golpe le ha provocado una brecha considerable y tras ser atendido por los Servicios Médicos del Establecimiento, debió acudir al hospital exterior para su cura. Al funcionario le han tenido que poner 4 grapas en la cabeza. Este incidente no tendría más relevancia si no fuera porque las escaleras de caracol del establecimiento han sido declaradas ilegales desde hace mucho tiempo por no cumplir con la normativa referente a Prevención de Riesgos Laborales.

Han sido muchos los accidentes ocurridos, muchas caídas con resultado de rotura de huesos o esguinces. También muchas brechas y golpes en la cabeza sufridos por los funcionarios. Pues bien, pese a haber sido declaradas ilegales, la única recomendación que se ha obtenido por parte de la Administración es que sólo se utilicen para subir a los WC de la planta superior. Pero que para cualquier otra necesidad de subira la planta superior se haga por las escaleras exteriores, las de fuera de las oficinas que son las que utilizan los internos. Resumiendo, no sólo no se han retirado o modificado las escalerasde caracol, que llevan puestas desde su construcción en 1992, sino que en el departamento de la Piscina ni siquiera se habían instalado los protectores de goma espuma caseros que cubren las esquinas de los peldaños para evitar los golpes que sí están instalados en otros departamentos. Evidentemente, tras el incidente, la Dirección ha ordenado que los internos del la brigada de Mantenimiento instalaran rápidamente dichos protectores para curarse en salud frente a posibles denunciasante la Inspección de Trabajo.

Falta de efectivos acuciante

En otro orden de cosas señalar que este verano se está viviendo la peor temporada de falta de efectivos en el Establecimiento Penitenciario. Debido a que a la ya conocida cifra de falta de 83 funcionarios, se unen la multitud de jubilaciones y pase de funcionarios a 2ªactividad. Además de la necesidad de más efectivos tras haber aumentado los días de comunicaciones ordinarias por locutorios por causa del COVID. Además de la apertura de los departamentos para la cuarentena de los internos que ingresan procedentes de libertad o vuelven del permiso. Precisamente estos departamentos sólo presta servicio un único funcionario. Pero en el resto, en los que habitualmente trabajaban 2 funcionarios se han quedado en muchos casos únicamente con uno.

Un sólo funcionario por departamento imposibilita garantizar la seguridad, pone en riesgo la integridad física de los funcionarios y lade los propios internos.

Falta de funcionarios, pero se abre la piscina

Sin embargo, esta falta de trabajadores no impide que la piscina se abra para los internos. Mermando un efectivo más del módulo al tener el funcionario que acompañarlos y permanecer la piscina durante el tiempo asignado. Permanenciendo en una oficina con una temperatura altísima. Apenas aliviada por un aparato de aire acondicionado portátil, arcaico y obsoleto tipo pingüino y con una escalera de caracol sin protecciones que ya vemos las consecuencias que ha provocado.

Lo sucedido ayer es una muestra más del abandono, desamparo, de la desidia, de la inoperancia, de la negligencia, del ninguneo. Muestra de la poca importancia que la Secretaría de Instituciones Penitenciarias y la propia Dirección del Centro Penitenciario de Picassent dan a la salud y seguridad de los trabajadores penitenciarios.

No hay dinero para la seguridad de los trabajadores

Dicen que no hay dinero para ejecutar la necesaria rectificación de dichas escaleras. Lo que no hay es voluntad, ni ganas, ni preocupación por salvaguardar la salud y la integridad de los funcionarios. Como tampoco les importa lo más mínimo no cumplir con las normas de seguridad y salud laboral.

Un día más se demuestra que TU ABANDONO MEPUEDE MATAR