Juan Carlos Martínez Jiménez: Las Mujeres del Grial
Los que ya seguís de forma más asidua esta columna de opinión, sabéis de la insistencia machacona de enfatizar que la moda va mucho más allá de vestir el cuerpo. Me he encontrado con una historia muy interesante, que pone de relieve esta afirmación. Se realizó en el mes de marzo un desfile en Valencia, exactamente en el Centro del Carmen de Cultura Contemporánea, una forma muy peculiar de entrelazar distintas modalidades artísticas.
Doce modelos con una alegoría, mujeres en la historia que en algún momento tuvieron un vínculo simbólico con el Santo Grial.
Me pareció fascinante, una original idea, y un uso de la moda para poner en valor el empoderamiento de la mujer en distintas épocas, porque esta colección tiene una intención más allá de una convicción religiosa.
Pero vayamos al principio, Adolfo Ibáñez Vila, arquitecto valenciano, especializado en restauración y patrimonio virtual, es el impulsor conceptual y creativo de esta idea, y esta es su motivación: “ Las Mujeres del Grial “ aplica mí experiencia previa en la Ruta del Grial, para replantear el mito desde la memoria femenina y el cuerpo vestido. Su mirada profesional unifica todos los conceptos en una pasarela, para unir en esta investigación, historia, simbolismo, y moda, recuperando a estas mujeres vinculadas al universo del Grial, con una visión contemporánea sobre patrimonio, identidad y arte.
El Grial (Santo Cáliz de la Catedral de valencia), deja de ser una reliquia, buscando una metáfora entre búsqueda, cuidado y conocimiento, que se convierte en prendas, pinturas volumétricas y joyas, con la intención de dar una lectura contemporánea de mujeres que han mantenido, en algún momento, y en silencio, parte de nuestro patrimonio simbólico.
Dicho y hecho, una colección inspirada en mujeres que en algún momento estuvieron ligadas al Grial, la diseñadora Alba García (CACHE CROCHE), en su atelier, se hace cargo de la parte textil y el diseño de las prendas. María Gómez (Doctora en Bellas Artes), profesora en la Universidad de Valencia, experta en restauración, y en el estudio de la geometría del Santo Cáliz, se encargó de adaptar los vestidos a los distintos cálices contemporáneos que aparecen pintados en cada prenda; narrar una imagen como si de lienzos se tratara, en palabras de Adolfo: “ convergencia de arte y moda”. Para este desfile, se utilizaron técnicas precisas para los estampados, utilizando pinturas textiles para no alterar la caída del tejido y evitar rigideces, logrando efectos en relieve o degradados.
Por último, Charo Pinazo fue la responsable de las joyas, artista nacida en Montevideo con exposiciones internacionales, fusionando tradición mediterránea con raíces uruguayas, joyas trabajadas en cristal de Murano en una combinación de artesanía, color y arte.
La primera misión para la diseñadora Alba García, fue decidir los tejidos a trabajar, la decisión fue acertada, tejidos naturales, sedas, linos y algodones . En segundo lugar definir el diseño, basándose en las imágenes de cada mujer, teniendo en cuenta distintas épocas, donde el abanico va desde el medievo a fechas más contemporáneas.
Tenemos varias reinas, religiosas, una impresora, por destacar alguna de ellas, Sor Isabel de Villena, religiosa, escritora, la primera autora en valenciano; Doña Mariana Mont de Aguilar, noble valenciana que donó su riqueza para la construcción de la fachada barroca de la Catedral, y un detalle que me reveló Adolfo, su cuerpo descansa en una zona de la Catedral. Jerónima Galés (1.587), impresora valenciana, que publicó más de 250 libros, con una gran visibilidad femenina en el mundo editorial.
Pues con estos modelos, Alba desarrolló todos los diseños, con una interpretación actual, desarrollando esas personalidades de mujeres muy variadas, pero no exentas de carácter, uniendo la moda a la historia. Una visión femenina, transversal, con un concepto que se puede llevar al mundo artístico, o religioso, dependiendo del prisma personal.
La moda como expresión cultural, llevada a otro nivel, con gran originalidad, una expresión artística en movimiento, balanceada por el caminar de las modelos, entrelazando una reivindicación femenina de la mujer en la historia, con una demostración profesional de confección y diseño.
Un trabajo de primer orden, costoso, con la exactitud de historias contrastadas, verídicas, y estudiadas con rigurosidad.
Las palabras no dan más de sí, toca visualizar, por eso, os invito a navegar en Internet y buscar: “ Las Mujeres del Grial” . Como todo en la vida, unos modelos os gustarán más, otros menos, por supuesto, tengo mis favoritos, pero sin duda es un trabajo innovador, muy creativo. La moda una vez más, se convierte en vehículo de expresión, con un componente artístico, intelectual, con capacidad para transmitir emociones, que como en cualquier disciplina artística, conmueve, y desarrolla visiones dispares en cada persona.











