Hay una frase que me gusta mucho: las madres deberían ser eternas. Y es así, les debemos tanto, pero tanto… Son las personas que nos vieron por primera vez, las que nos dieron la vida. Es algo animal: somos una parte de ellas, salimos de ellas, como una especie de extensión suya.
Y es que una madre siempre será el primer amor, el más puro; nunca se podrá querer tanto a alguien como a una madre
Es difícil entender la vida, siempre lo ha sido; nadie nos da una guía ni unos motivos… nadie nos da ninguna pista de qué es lo que hay que hacer, ni por dónde ir. Sólo hay dos certezas: la primera es la muerte y la segunda es que una madre siempre estará ahí.
A este mundo venimos como nos vamos, solos, pero es la compañía la que nos hace el camino ameno
Y es que una madre siempre va a estar ahí. Hoy es el día de la madre, de todas las madres, de las “partidoras”, de las protectoras, de las cuidadoras… de todas. Y es que te puedes enfadar, es normal tener broncas (yo a la mía le debo mil disculpas), pero el lazo entre una madre y un hijo es inquebrantable.
Ni siquiera los hechos más duros pueden hacer dejar de querer a una madre o a un hijo; es un amor inherente
Una madre es el primer amor, y el molde en el cual muchas veces buscamos a esa media naranja. Las madres nos transmiten el amor, nos enseñan a querer, a amar: un amor puro e incondicional. Es algo inexplicable, intangible. Imposible de explicar con palabras.
No podemos explicar el vínculo entre un hijo y una madre; es algo natural y animal
Les debemos todo; yo, a la mía, personalmente, le debo que me haya dado mi oportunidad para ser quien soy, que apostó por mí, que creyó en mí desde pequeño y que me lo ha demostrado tantas veces. Y es que, en el fondo, son las que mejor nos conocen; somos una parte suya. He discutido muchas veces, he dicho muchas tonterías, tonterías que duelen, pero ella nunca se apartó. Mi madre tenía la razón muchas veces, pero yo me negaba a aceptarlo aunque acabé siguiendo sus consejos. Por eso hoy puedo decir, orgulloso, que las madres son sagradas, deberían ser eternas y darles las gracias por ser como son.











