Juan Carlos Galindo «Vicente Mompó, cierra en falso el congreso provincial del PP de la província de Valencia»

El nuevo presidente provincial logra un 98,4% de los votos, en otro congreso a “La Búlgara” con una dirección de afines a Bonig, Catalá y Betoret. Mompó integra únicamente a las familias con poder, para lograr una foto falsa de unidad en el PP de Valencia. Dejando a un lado y olvidando un amplio sentir de la provincia de valencia y la mejor de las familias posibles, la de la militancia.

Ser el único candidato y encima ser elegido a dedo por decisión divina, de por sí, debería de ser una losa en entornos donde la democracia interna este instaurada, pero en partidos verticales como el PP, es lo que hay (esto me lo decía hoy, así de claro, un fan de Mompó). Y para muestra de lo dicho, un botón, Elena Bastidas cuando en su discurso de inicio propuso la mesa del congreso e inicio la votación de esta, se le “olvido” preguntar por los votos en contra y las abstenciones. Con los votos a favor concluyo la votación con un “aprobada por unanimidad”. No se crean que la sala no se dio cuenta, hubo un murmullo, pero ella debió pensar, para que perder el tiempo si esta todo el pescado vendido y comprado. Maldito subconsciente. Les comento este lapsus (o no) como aviso de lo que fue todo el congreso, puro teatro y puesta en escena. Postureo del bueno.

Casi de inmediato, justo después de que Mompó presentara su candidatura al congreso, vino el turno de las ponencias marco y las enmiendas a dichas ponencias. ¡¡Mano de santo¡¡ se vacío de personal el auditorio como alma que lleva el diablo, eso sí, había que votar como fuera antes de que viniera el líder, o eso pensaba yo. Mi sorpresa es cuando salí, imaginándome largas colas ante las urnas, estaba todo el mundo en la única cafería cercana. Hicieron bien, para que oír las ponencias si ya sabes si van a quedar aprobadas o no y que enmiendas se aceptan o rechazan. Pues eso. Todos al bar.

Después de la cafetería, vino lo realmente interesante, el resultado de la votación del candidato a presidir la provincia de valencia, el sucesor de Alfonso Rus. Que nervios, se notaba en el ambiente, idas, venidas, el WhatsApp echaba humo. Había dudas si la UNICA CANDIDATURA obtendría el 98 o el 99% de los votos. Al final se quedó en el 98.4%. No descarten que en los próximos días existan dimisiones. (espero disculpen mi ironía)

Los votos emitidos fueron 2.356, de un total de 2.590 que tenían derecho a votar en este congreso, lo que representa un 91 % de participación. Espectacular dato, no me imaginaba que hubiera tantos al corriente de pago, además, de una delegación de voto espectacular.

Existe una norma no escrita que Vicente Mompó no ha cumplido y es la integración en su ejecutiva de los candidatos perdedores, si los hubiera tenido, o de los precandidatos que se retiraron teniendo los avales, en pro de la unidad del partido. Esta ley no escrita, se practica con cierta naturalidad en otros partidos, ya que no debe de considerarse un enemigo personal, ni del partido, a alguien que quiera ejercer su derecho de presentarse a la misma candidatura que tú. Algo muy sano y democrático. Lo fácil, es integrar a quien te ha puesto a dedo ahí y a los que te pueden quitar. Falta de valentía por su parte, por no contar con todos. Mal empieza.

Aun recuerdo cuando cierto diputado nacional no lo estaba pasando muy bien en la provincia de Valencia (con líos orgánicos y rozando otros…) y pocos, muy pocos salieron a batirse el cobre por él. Pero eso ahora parece que no importa, la memoria política es selectiva, que pena. “El que se mueva no sale en la foto”. Pero no hay que olvidar que el menosprecio por el que aparentemente es débil es como un bumerán, al final se vuelve contra ti y terminaran haciendo lo mismo contigo. Tiempo al tiempo

Momp, en su discurso, ya “ungido” como presidente provincial, entre otras muchas cosas, apeló a la unión, al trabajo en equipo y a la suma de esfuerzos para ayudar a recuperar la generalit valenciana, el cap y casal y otros muchos municipios perdidos. Espero que deje la política de intenciones, del discurso fácil y populista y pase a la política de hechos consumados y cuente con todos. Porque si no es así, mal asunto. Nadie sobra.