El movimiento empresarial y social #QuieroCorredor ha mostrado su preocupación por los retrasos que continúan acumulándose en la ejecución del Corredor Mediterráneo, una infraestructura considerada estratégica para la competitividad económica española y la conexión ferroviaria con Europa.
Así se desprende del Primer Chequeo Semestral del Corredor Mediterráneo de 2026, elaborado por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), que refleja importantes avances en la construcción de la infraestructura, aunque advierte de nuevos aplazamientos en numerosos hitos previstos inicialmente para los últimos años.
Actualmente, el 84 % del corredor se encuentra en fase de obras, frente al 45 % registrado en 2016, cuando comenzó la iniciativa empresarial. Sin embargo, únicamente el 36 % de la infraestructura está ya en funcionamiento, una cifra que apenas ha variado respecto a informes anteriores.
Más obras, pero escasa puesta en servicio
El informe pone de manifiesto que el principal desafío ya no radica en iniciar actuaciones, sino en concluirlas y ponerlas en funcionamiento.
Varios proyectos previstos para completarse entre 2023 y 2025 han sido pospuestos nuevamente hasta 2026, 2027 o incluso fechas posteriores, mientras que algunas actuaciones estratégicas continúan sin calendario definido.
Desde AVE consideran que estos retrasos siguen limitando la capacidad del Corredor Mediterráneo para convertirse en un eje ferroviario plenamente interoperable con la red europea.
El presidente de la entidad, Vicente Boluda, ha advertido sobre las consecuencias económicas de esta situación.
«No podemos resignarnos a que los plazos sigan alargándose. Cada retraso supone perder oportunidades para atraer inversión, generar empleo y reforzar la competitividad logística del arco mediterráneo», ha señalado.
Cataluña avanza hacia el ancho internacional
En Cataluña continúan desarrollándose las actuaciones para implantar el tercer carril entre Castellbisbal y Tarragona, cuya finalización se sitúa entre 2026 y 2027.
Además, ya ha entrado en servicio la conexión ferroviaria de La Llagosta, mientras prosiguen los trabajos en el entorno de Barcelona y Tarragona.
No obstante, la conexión de alta velocidad entre Cataluña y la Comunitat Valenciana no estará plenamente operativa hasta los primeros meses de 2028.
La Comunitat Valenciana concentra avances y desafíos
La Comunitat Valenciana sigue siendo uno de los territorios con mayor volumen de actuaciones dentro del Corredor Mediterráneo.
Las obras de transformación al ancho internacional entre Tarragona y Castellón avanzan con previsión de concluir en 2027 y entrar en funcionamiento durante 2028.
También progresa la instalación del tercer carril entre Castellón y Valencia, cuya finalización continúa prevista para este mismo año.
En el entorno de Valencia, el Canal de Acceso mantiene el horizonte de finalización fijado en 2028, mientras que el Túnel Pasante continúa en fase de estudio.
Desde el movimiento #QuieroCorredor insisten en la necesidad de agilizar esta actuación para evitar que Valencia vuelva a convertirse en un cuello de botella ferroviario.
En el tramo Valencia-La Encina prosigue la implantación del ancho internacional, mientras que el nudo ferroviario de La Encina mantiene su previsión de finalización para 2027.
Sin embargo, el acceso ferroviario para mercancías entre La Encina y el Puerto de Alicante sigue sin disponer de una fecha concreta de entrada en servicio.
Otro de los proyectos pendientes continúa siendo el denominado triángulo Monforte-Elche-Alicante, todavía en fase de redacción pese a su importancia estratégica para compatibilizar las Cercanías con el tráfico de mercancías.
Murcia y Andalucía mantienen los mayores retrasos
Según el informe, los principales desafíos continúan localizándose en la Región de Murcia y Andalucía.
Las obras entre Murcia y Cartagena siguen avanzando, aunque todavía existen tramos pendientes de proyecto y la integración ferroviaria en Cartagena no contará con diseño definitivo hasta 2027.
Por su parte, el eje Murcia-Almería no estaría plenamente operativo hasta el periodo comprendido entre 2028 y 2029.
El soterramiento de Lorca y el tramo Lorca-Pulpí continúan condicionando los plazos previstos.
Más al sur, los proyectos entre Almería y Granada ya han sido adjudicados, aunque las obras no comenzarán previsiblemente hasta 2027.
Mientras tanto, el tramo Antequera-Algeciras sigue acumulando actuaciones parciales sin una fecha definitiva para su puesta en servicio.
Una infraestructura clave para la competitividad
Desde AVE recuerdan que completar el Corredor Mediterráneo es esencial para mejorar la competitividad empresarial, favorecer la cohesión territorial y fortalecer la conexión ferroviaria con Europa.
Boluda ha subrayado especialmente la importancia de las conexiones entre Valencia y Barcelona y de los corredores logísticos vinculados a las áreas agrícolas de Alicante, Murcia y Andalucía.
«Cada actuación que se completa nos acerca al objetivo, pero cada retraso resta competitividad a nuestras empresas», ha señalado.
Según las previsiones actuales, el Corredor Mediterráneo podría conectar Almería con la frontera francesa entre finales de 2028 y principios de 2029, aunque el movimiento empresarial advierte de que sigue sin existir un calendario definitivo para completar el trazado íntegro entre Algeciras y Francia.










