La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, ha participado en una jornada centrada en las oportunidades que ofrece el sector de la defensa y las tecnologías de doble uso para el tejido empresarial de la Comunitat Valenciana. Este encuentro ha sido organizado por la Cámara de Comercio de Valencia y el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
Tecnologías de doble uso y transformación industrial
Durante su intervención, Marián Cano ha destacado que “el ámbito de la defensa ha dejado de ser un nicho sectorial para convertirse en un espacio estratégico en el que confluyen la innovación tecnológica, la seguridad y la transformación industrial en Europa”. En este contexto, ha señalado que “las tecnologías de doble uso, aquellas con aplicaciones tanto civiles como en seguridad y defensa, constituyen el principal punto de conexión entre la industria valenciana y los nuevos desarrollos europeos”.
Capacidad de transferencia del ecosistema valenciano
La consellera de Industria además ha explicado que “la Comunitat Valenciana cuenta con un ecosistema especialmente favorable para aprovechar esta oportunidad, gracias a su tejido industrial y a una sólida red de institutos tecnológicos y centros de innovación”. Y ha apuntado también que “sectores como la automoción, los materiales avanzados, la energía o la digitalización industrial presentan una elevada capacidad de transferencia hacia aplicaciones de doble uso, lo que permite a las empresas diversificar su actividad y acceder a mercados de mayor valor añadido”.
Asimismo, Cano ha subrayado que “la Unión Europea está impulsando de manera decidida este ámbito a través de instrumentos como el Fondo Europeo de Defensa y Horizonte Europa, que movilizan importantes recursos para el desarrollo de tecnologías críticas, entre ellas la inteligencia artificial, la ciberseguridad o los sistemas autónomos”.
Barreras de entrada y requisitos de seguridad
No obstante, la representante del Consell ha advertido de que “el sector de la defensa presenta particularidades que lo diferencian de otros mercados, al tratarse de un entorno altamente regulado, basado en la contratación pública y sujeto a estrictos requisitos técnicos, jurídicos y de seguridad”. En este sentido, Cano ha insistido en que “el acceso no depende únicamente de la capacidad tecnológica, sino también del cumplimiento normativo, la obtención de certificaciones específicas y la generación de confianza a largo plazo”.
En relación con ello, la consellera ha señalado que “las barreras de entrada, como la normativa de control de exportaciones, las habilitaciones para el manejo de información clasificada o los exigentes estándares de calidad, actúan no solo como filtros, sino también como mecanismos que consolidan a los proveedores estratégicos dentro de las cadenas de suministro internacionales”.
Integración en consorcios y apoyo institucional
La titular de industria ha puesto el acento en la importancia del ecosistema colaborativo para facilitar la incorporación de las empresas a este ámbito. A su juicio, “el acceso al sector de la defensa no se produce de forma individual, sino mediante la integración en consorcios, alianzas empresariales y estructuras tecnológicas que permitan avanzar de manera progresiva dentro de la cadena de valor”.
En este contexto, ha resaltado el papel de la Generalitat como agente activo en la articulación de este proceso, a través de políticas de apoyo a la innovación, financiación de proyectos tecnológicos y conexión con programas europeos. Este respaldo institucional, ha afirmado, “contribuye a alinear la estrategia regional con las prioridades europeas en materia de autonomía estratégica y desarrollo tecnológico”.
Visión estratégica a largo plazo
Finalmente, Cano ha incidido en que “el sector de la defensa representa una oportunidad industrial de primer orden para Europa”, si bien ha matizado que “no se trata de un mercado de acceso inmediato, sino de un proceso que exige una visión estratégica de medio y largo plazo, inversión sostenida en capacidades y una integración progresiva en las cadenas de valor europeas”.
A su juicio, “las empresas que inicien este camino en el actual contexto, apoyándose en el ecosistema y en las políticas públicas existentes, podrán consolidar una posición competitiva sólida en la próxima década, en un entorno en el que el doble uso se configura como una de las principales palancas de transformación industrial”.












