El Pleno del Senado aprobará este miércoles una moción del Grupo Parlamentario Popular en la que exige al Gobierno que ponga fin cuanto antes al infierno fiscal al que someten a diario a los españoles y que aplique con urgencia la deflactación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
Impacto de la inflación en las rentas medias y bajas
En concreto, la iniciativa de los populares solicita al Ejecutivo que ajuste los límites a la inflación acumulada en la escala estatal de gravamen. El objetivo es eliminar el efecto de la progresividad en frío que vienen soportando las rentas medias y medias-bajas como consecuencia de la ausencia de actualización del impuesto al IPC.
Durante su intervención, Gerardo Camps ha ironizado con la «perseverancia» del Gobierno en mantener frases vacías cuando la realidad desmiente sus argumentos. El portavoz adjunto ha desmontado los datos oficiales citando informes del Banco de España, que reflejan una recaudación extra de 11.000 millones de euros entre 2019 y 2023 por no deflactar el tributo.
Cifras de recaudación y presión sobre el contribuyente
Camps ha calificado esta situación como una «subida de impuestos encubierta» que nadie ha votado. Según denuncia FEDEA, este impuesto en la sombra impacta directamente en los hogares: una renta de 30.000 euros paga hoy un 25 % más, mientras que una de 20.000 euros llega a pagar hasta un 44 % más de lo que le correspondería.
“Cuando se rechaza la deflactación, se está castigando al camarero, a la enfermera y al autónomo”, ha censurado el senador. Para el PP, el problema no es cuánto recauda el Estado, sino de quién lo recauda, afeesndo que se alcance el récord histórico de 325.000 millones mientras el bienestar ciudadano no mejora.
Contraste entre políticas estatales y autonómicas
En este punto, Camps ha puesto en valor las políticas de las comunidades gobernadas por el PP donde sí se está rebajando el IRPF. Ha recordado que el actual ministro de Hacienda, Arcadi España, tomó esta misma decisión cuando era consejero en la Comunitat Valenciana, ajustando el tramo autonómico a la inflación sin que entonces se considerara una «medida para ricos».
El senador ha finalizado reiterando que esta “confiscación silenciosa” de Sánchez es perjudicial. Por ello, propone que los españoles tributen por lo que realmente ganan y no por lo que la inflación «finge» que ganan, recuperando la equidad básica del sistema fiscal.
Efectos negativos en el bienestar de los hogares
Por su parte, Raquel González ha defendido la medida como una cuestión de “justicia fiscal elemental” para evitar que los ciudadanos paguen más impuestos cuando en realidad no son más ricos. Ha denunciado que más de la mitad de los hogares españoles ya tienen serias dificultades para llegar a fin de mes.
Lamenta que, aunque desde 2018 la inflación ha subido un 25 %, el IRPF se ha mantenido estático. Esto se traduce en que millones de trabajadores han visto subir sus salarios nominales para compensar los precios, pero ese dinero vale menos y, sin embargo, les obliga a pagar un porcentaje de impuestos mayor.
Falta de inversión frente al aumento recaudatorio
González ha acusado al Gobierno de convertir la inflación en una “máquina de recaudación masiva” mientras España encabeza los índices de miseria y desempleo en Europa. Según su análisis, con el sistema actual de Sánchez, “quien menos gana, más paga proporcionalmente”, afectando gravemente a autónomos y pymes.
Por último, la senadora ha criticado que este «infierno fiscal» no se traduzca en mejores servicios públicos. Como ejemplo, ha citado los constantes retrasos en infraestructuras clave para Burgos, como la autovía del Duero, la A-73 o la conexión del AVE con Vitoria, además de la necesaria reapertura del tren directo.






