La Asociación Vecinal de Patraix ha convocado a los residentes del barrio a participar en la primera Globotà Negra, una acción reivindicativa contra la especulación urbanística que tendrá lugar hoy, miércoles 26 de febrero, a las 19:00 horas en la rotonda de la Avenida de José Roca Coll, 1.
Bajo el lema “Stop a los bajos turísticos. Ayúdanos a pinchar el globo de la especulación. Por un turismo de calidad y a favor del comercio de proximidad en Patraix”, los vecinos y vecinas se manifestarán portando globos negros, que serán pinchados de manera simbólica como protesta ante el avance del turismo masivo y la transformación de bajos comerciales en apartamentos turísticos.
Angustia e incertidumbre
La iniciativa surge en apoyo a los residentes del edificio Nicet Patraix, quienes ya realizaron una concentración el pasado 17 de octubre para reclamar su derecho a vivir sin la amenaza de la conversión de los bajos del inmueble en un hotel vertical con 24 apartamentos turísticos. Según la asociación vecinal, esta situación ha generado angustia e incertidumbre entre las familias afectadas, que hace apenas dos años eligieron el barrio de Patraix como un lugar para desarrollar un proyecto de vida tranquila.
La preocupación del vecindario se ha intensificado en las últimas semanas debido a las presuntas modificaciones irregulares realizadas por operarios al servicio de los propietarios de los bajos del edificio. Según denuncian, estos trabajos han alterado elementos comunes de la fachada sin el consentimiento de la comunidad, lo que vulnera la normativa vigente.
Respaldo a los vecinos afectados
La Asociación Vecinal de Patraix respalda completamente a los vecinos afectados y ha solicitado explicaciones sobre la aprobación de este proyecto, que fue autorizado poco antes de la entrada en vigor de la moratoria para este tipo de alojamientos. Además, los residentes han manifestado su preocupación por los posibles incumplimientos de la normativa urbanística por parte de los promotores de estos apartamentos turísticos.
La Globotà Negra se enmarca dentro de un movimiento creciente en Valencia y otras ciudades que busca poner freno a la proliferación descontrolada de apartamentos turísticos en zonas residenciales, con el objetivo de proteger el derecho a la vivienda y preservar la identidad de los barrios.










