El Pleno del Ayuntamiento de Valencia ha aprobado la modificación definitiva de la Ordenanza municipal de limpieza urbana y recogida de residuos, con los votos a favor del equipo de gobierno y la abstención de la oposición, tras haber sido sometida a un periodo de información pública. La nueva regulación adapta el marco normativo municipal a la legislación autonómica y estatal, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de las obligaciones en materia de gestión de residuos urbanos.
Justificación de la reforma y objetivos
El concejal delegado de Limpieza y Recogida de Residuos, Carlos Mundina, ha defendido la necesidad de la reforma al señalar que la ordenanza no se actualizaba desde 2009 y que era imprescindible adaptarla a los cambios legislativos recientes. Además, ha destacado que el nuevo texto refuerza la separación en origen de los residuos domésticos y comerciales, así como las campañas de concienciación ciudadana en barrios y pedanías.
Críticas de la oposición y debate político
Desde la oposición, el concejal de Compromís Sergi Campillo ha señalado que la limpieza es uno de los principales problemas percibidos por la ciudadanía, según el último Infobarómetro municipal, y ha vinculado esta situación al modelo de ciudad. También ha defendido la necesidad de introducir bonificaciones en la tasa de residuos para fomentar el reciclaje.
Por su parte, la concejala socialista Elisa Valía ha denunciado la falta de control sobre las contratas de limpieza y ha asegurado que la ciudad presenta un estado de suciedad creciente, según las quejas vecinales trasladadas en los distritos.
Reivindicaciones vecinales
Antes del debate político, una portavoz de la asociación vecinal de La Roqueta ha denunciado la situación del barrio, calificándola de “insostenible” por la acumulación de suciedad. Ha defendido que el problema no reside en la falta de normativa, sino en la necesidad de mayor control, inspección y aplicación efectiva de las sanciones ya existentes.
Endurecimiento del régimen sancionador
La nueva ordenanza introduce un endurecimiento de las infracciones en materia de limpieza y gestión de residuos, con sanciones que pueden alcanzar los 3.000 euros. Entre las conductas sancionables se incluyen el abandono de residuos en la vía pública, el depósito incorrecto de basura en papeleras o contenedores, las pintadas en elementos patrimoniales o el incumplimiento en la recogida de excrementos de mascotas.
También se contempla la sanción por abandonar residuos voluminosos o escombros en la vía pública, así como conductas que ensucien el espacio público, como escupir o realizar necesidades fisiológicas fuera de los lugares habilitados.
Fomento del reciclaje y adaptación legal
El texto también refuerza las medidas para fomentar la separación en origen y el reciclaje, sancionando el abandono de residuos domésticos, industriales o voluminosos fuera de los sistemas establecidos. La ordenanza se adapta a la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados a nivel estatal y a la Ley 5/2022 de la Comunitat Valenciana, orientadas a impulsar una economía circular.












