La polémica por la cancelación por parte municipal de los castillos pirotécnicos del 19 de marzo no para de crecer ante el enfado total del mundo fallero y pirotécnico.
Joan Ribó asegura que llegó a un acuerdo con la Consellería de Sanitat el martes pasado, para celebrar el 19 de marzo. Así Ribó asegura que algunos medios publicaron que la Consellería daba el visto bueno.
Pero la realidad es que fuentes de la Consellería de Sanitat aeguran que lo que dice el alcalde no es cierto. Ni hubo tal reunión, ni tampoco hubo tal nota de prensa, si no más bien una filtración que parece partió del propio Consistorio Municipal que involucraba a la Consellería de Sanitat el un tema que desconocía porque no se produjo.
Ribó asegura que llegó el viernes pasado un informe de Sanitat
El informe fue firmado electrónicamente por el técnico el viernes pasado a las 14:35h. y cualquiera que conozca el funcionamiento de la administración sabe que el envío será posterior, al menos en unas horas. El Ayuntamiento de Valencia un viernes tarde y los fines de semana no tiene actividad administrativa, ya que a las 15h. del viernes acaban los administrativos hasta el lunes.

«También ha llegado un informe en contra por policía y seguimos instrucciones de Sanidad de forma tajante»
Ribó ya no utiliza la misma terminología del día anterior, puesto que se ha descubierto la mentira. Ya no afirma que «Sanidad nos ha prohibido los castillos». Pero vuelve a faltar a la verdad cuando segura que ya se ha hablado con los pirotécnicos.
Un aspecto que los pirotécnicos desconocen a pesar de las palabras de Ribó. Unas palabras que suenan a broma pesada y a nueva excusa.
¿Si tenía el informe el viernes por qué espero hasta el miércoles para informar a los pirotécnicos?
Ribó ayer tuvo una reunión con el propio Carlos Enrique Galiana y todos los asesores de Cultura Festiva en alcaldía para tratar esta cuestión. posiblemente para elaborar un relato creíble para justificar una decisión del propio Galiana y Ribó.
El problema es que no midieron las consecuencias de sus actos y sobre todo no evaluaron el enfado del sector pirotécnico y nunca pudieron pensar en su decisión unánime. Una decisión que no se sustenta porque sí se han celebrado actos no seguros y no ha pedido ningún informe el propio Ayuntamiento.
Un Consistorio que nos tiene acostrumbrados a dogmas de fe y negar la evidencia, incluso cuando miles de personas se songregaron a la No-Cabalgata y a pesar de las imágenes Ribó y Galiana lo negaron, eliminando la poca credibilidad de la que aún gozaban.








